La Resolución 68 del Partido Comunista de Vietnam impulsa reformas para destrabar la vivienda social y atraer inversión privada sostenible.
La ceremonia inaugural del proyecto de viviendas sociales en la zona urbana de An Phu, barrio de Quang Phu, ciudad de Da Nang. Foto: Tran Tinh - VNA
En el contexto de un mercado inmobiliario en rápida reestructuración, el segmento de vivienda social se considera una "válvula de seguridad social" crucial para garantizar las necesidades de casas de millones de trabajadores, obreros y personas de bajos ingresos.
La Resolución 68-NQ/TW del Buró Político del Partido Comunista de Vietnam, con orientaciones importantes sobre la reforma institucional y el desarrollo económico privado, es vista por los expertos como un nuevo impulso para eliminar los cuellos de botella en la vivienda social.
Mensaje para la reforma institucional
Durante muchos años, la oferta de vivienda social ha sido insuficiente, mientras que la demanda ha ido en aumento, especialmente en las grandes ciudades y zonas industriales. Según los especialistas, los mayores obstáculos residen en la complejidad de los procedimientos legales, la limitada disponibilidad de terrenos y los bajos márgenes de beneficio, lo que disuade a las empresas de invertir.
Desde una perspectiva de investigación, Can Van Luc, miembro del Consejo Asesor Nacional de Política Financiera y Monetaria, consideró que el mercado de vivienda social no carece de demanda, sino de un "ecosistema de políticas sincronizado", que abarca el terreno, el crédito, los impuestos y los procedimientos de inversión. Abordar estos problemas individualmente no producirá resultados sostenibles.
En este contexto, la Resolución 68-NQ/TW reviste gran importancia, ya que se centra en el perfeccionamiento de las instituciones de la economía de mercado y la promoción del sector privado para que se convierta en una fuerza impulsora de la economía.
Aunque no es un documento específico para el sector inmobiliario, las grandes orientaciones de la Resolución tienen un impacto directo en el desarrollo de la vivienda social, valoraron especialistas.
En primer lugar, la Resolución enfatiza la necesidad de reformar los procedimientos administrativos, eliminar las condiciones comerciales innecesarias y garantizar un entorno de inversión transparente y estable. Esto es algo que la comunidad empresarial inmobiliaria llevaba mucho tiempo esperando.
Al mismo tiempo, afirmar el papel y proteger los derechos e intereses legítimos de las empresas privadas crea una sensación de seguridad para los inversores cuando participan en proyectos con bajos márgenes de beneficio pero de alta importancia social, como la vivienda social.
Uno de los factores clave para el desarrollo sostenible de la vivienda social es garantizar un equilibrio armonioso de intereses entre el Estado, las empresas y la población.
Los expertos financieros comentaron que para atraer al sector privado es necesario diseñar políticas que "compensaran los riesgos" en lugar de simplemente controlar las ganancias. Esto podría lograrse mediante mecanismos como la provisión de terrenos limpios, exenciones y reducciones sustanciales en las tasas de uso de tierra, incentivos fiscales claros y, especialmente, acceso a crédito a largo plazo con tipos de interés estables.
El espíritu reformista de la Resolución 68-NQ/TW se considera la base para que los Ministerios y ramas revisen todo el proceso de inversión de los proyectos de vivienda social, desde la aprobación de políticas y planificación, la asignación de tierras hasta las pruebas de aceptación y la emisión de certificados de uso de la tierra.
Involucrarse de forma sincronizada en el proceso
El mercado inmobiliario vietnamita se enfrenta a una oportunidad de reestructuración hacia una dirección más sana y sostenible. En este contexto, la vivienda social no solo constituye un segmento de bienestar social, sino también un componente importante de la estrategia de desarrollo urbano a largo plazo.
Con el espíritu de reforma drástica y la determinación de crear un entorno de inversión transparente y estable, la vivienda social ya no será una "tarea difícil" que dependa únicamente del presupuesto, sino que se convertirá en un sector atractivo para las empresas privadas.
De esta manera, el problema de la vivienda de millones de trabajadores tendrá una solución más sostenible, contribuyendo además a sentar las bases para un crecimiento económico a largo plazo.
La Resolución 68-NQ/TW no es un mero documento político, sino que puede convertirse en una "piedra angular institucional" para una nueva fase de desarrollo de la vivienda social, donde converjan los intereses del Estado, las empresas y las personas./.