Aunque en la vida moderna los juguetes industriales inundan el mercado en los días del Festival del Medio Otoño, la aldea de Ong Hao, en la comuna de Nguyen Van Linh (provincia de Hung Yen), sigue elaborando a mano los juguetes tradicionales, como tambores, cabezas de león, farolillos en forma de estrellas y máscaras de cartulina, conservando una vertiente de la cultura nacional.
Aunque en la vida moderna los juguetes industriales inundan el mercado en los días del Festival del Medio Otoño, la aldea de Ong Hao, en la comuna de Nguyen Van Linh (provincia de Hung Yen), sigue elaborando a mano los juguetes tradicionales, como tambores, cabezas de león, farolillos en forma de estrellas y máscaras de cartulina, conservando una vertiente de la cultura nacional.
A unos 30 km del centro de Hanói, el pueblo artesanal de Ong Hao es conocido por su oficio de producción de juguetes tradicionales del Festival del Medio Otoño, que existe desde hace más de medio siglo. Con materiales sencillos, como bambú, papel, cartón y pegamento de almidón de tapioca, los artesanos crean artículos que evocan los recuerdos de la infancia de muchas generaciones. Vu Huy Dong, uno de los artesanos del pueblo, compartió:“La fabricación de juguetes del Festival del Medio Otoño no se trata solo de elaborar un producto, sino también de transmitir la creatividad y el amor por la cultura nacional”.
El artesano Vu Huy Dong elabora meticulosamente máscaras de papel maché utilizando técnicas artesanales tradicionales.
En su pequeño taller, se confeccionan máscaras de cartulina, farolillos y pequeños tambores mediante diversos pasos meticulosos. Se ponen capas sobre capas de papel en los moldes para crear formas de máscaras, que luego se secan y se pintan a mano. Cada pieza es una obra artística impregnada de cultura popular.
Los materiales para fabricar juguetes están esparcidos por los patios de los hogares dedicados al ofico del pueblo de Ong Hao.
Todos los artículos del pueblo son seguros y amigables con el medio ambiente. Aunque los juguetes industriales son cada vez más variados, los tradicionales siguen siendo populares, especialmente en los últimos años, cuando se ha extendido la tendencia de revivir la cultura tradicional. La aldea recibe numerosos pedidos de todo el país en cada llegada del Festival del Medio Otoño, por lo que los hogares productores trabajan a plena capacidad durante la temporada alta.
Además, muchos de ellos abren sus puertas para recibir visitantes. Allí, tienen la oportunidad de experimentar diferentes procesos de fabricación de juguetes, lo que ayuda a las generaciones jóvenes a comprender mejor el significado del Festival del Medio Otoño, una celebración tradicional dedicada a los niños y una ocasión especial para la unión y el reencuentro familiar.
El oficio de fabricar tambores en particular, y los juguetes del Festival del Medio Otoño en general, exige manos hábiles por parte del artesano.
Formación de máscaras de cartulina.
Según Van Duc Toan, jefe de la aldea, actualmente en la región hay unas diez familias dedicadas a esa labor. Su dedicación y amor por el trabajo han contribuido a mantener el oficio, ayudando a preservar los valores tradicionales. El gobierno local también está fomentando el desarrollo del turismo experiencial asociado con la aldea artesanal, con el fin de crear más medios de vida y difundir los valores culturales.
Aunque en la vida moderna los juguetes industriales inundan el mercado en los días del Festival del Medio Otoño, la aldea de Ong Hao sigue elaborando a mano los juguetes tradicionales.
Para la comunidad deOng Hao, la Fiesta del Medio Otoño es mucho más que una temporada de comercio, es una ocasión para honrar y difundirla identidad vietnamita. Cuando la luna llena se alza en lo alto, la fiesta comienza con los sonidos de los tambores junto con la danza delleón, los faroles iluminados y las máscaras de papel. En ese instante, los antiguos valores tradicionalesrevivengracias a las manos de los artesanos.
En el taller de producción de la familia de Vu Huy Dong.
Máscaras de cartulina son juguetes favoritos de los niños.
En una calle pequeña de la aldea de Ong Hao.
El pequeño pueblo de Ong Hao se convierte en un símbolo del espíritu de preservación y difusión de la identidad cultural vietnamita en la era de la integración./.
Por VNP/Cong Dat