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Discurso del presidente vietnamita Nguyen Xuan Phuc en debate general de la 76 sesión de Asamblea General de ONU

El presidente de Vietnam, Nguyen Xuan Phuc, pronunció un discurso en el debate general de alto nivel de la 76ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, manifestando su certerza de que se puede vencer la pandemia y construir un mundo de paz, prosperidad y felicidad para todos.

El presidente de Vietnam, Nguyen Xuan Phuc, pronunció un discurso en el debate general de alto nivel de la 76a sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas . Foto: VNA

A continuación, la revista Vietnam les presenta el texto íntegro del discurso:
DECLARACIÓN DE S.E. NGUYEN XUAN PHUC,
PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA SOCIALISTA DE VIET NAM
EN EL DEBATE GENERAL DEL 76. º PERÍODO DE SESIONES
DE LA ASAMBLEA GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS
(Nueva York, 22 de septiembre de 2021)
 
Señor presidente,
Deseo expresar mis felicitaciones al Sr. Abdullah Shahid por haber asumido sus funciones como Presidente de la 76. ª AGNU. Estoy convencido de que su capaz liderazgo y su vasta experiencia guiarán nuestro período de sesiones al éxito.
Agradezco mucho las importantes contribuciones del Sr. Volkan Bozkir en su calidad de Presidente de la 75. ª AGNU. También quisiera, una vez más, felicitar al Sr. Antonio Guterres por su reelección como Secretario General de la ONU. Creo que, con su perseverancia y dedicación, trabajará para hacer realidad las orientaciones y prioridades de la Organización en los años venideros.
 
Señor presidente,
La AGNU de este año se reúne en un contexto único, ya que la pandemia de COVID-19 está poniendo en peligro la vida de las personas en todo el mundo. Creo que todos nuestros pensamientos en estos días están con nuestros países y nuestra gente. Y mi corazón anhela mi tierra natal, Vietnam, donde toda la nación está combatiendo enérgicamente esta pandemia a fin de proteger la salud y la vida de las personas, sostener el crecimiento económico, y garantizar la protección social, sin dejar a nadie atrás.
No hay estadística alguna que pueda medir verdaderamente el dolor y la pérdida causados ​​por la pandemia de COVID-19. Se trata, sobre todo, de la pérdida de vidas, junto a graves daños económicos y de repercusiones de gran alcance en las sociedades y en el bienestar de las personas. La pandemia hace sonar una campana de advertencia sobre la espantosa destrucción que pueden causar los desafíos de seguridad no tradicionales, como las enfermedades o el cambio climático, si no se abordan de manera oportuna y decisiva.
La pandemia también ha puesto de manifiesto las deficiencias del sistema de gobernanza mundial y la creciente desigualdad entre las naciones.
Sin embargo, la COVID-19 no es el único desafío al que nos enfrentamos hoy. El aumento de las tensiones entre las principales potencias nos ha llevado a un sistema de relaciones internacionales divisivo e inestable. Las guerras se están cobrando la vida de muchas personas inocentes y las disputas sobre territorios y recursos en varias áreas corren el riesgo de estallar. El auge de políticas de acumulación de poder, el desprecio por el derecho internacional y los actos unilaterales de coerción y obstaculización contra los países en el ejercicio de sus derechos legales se siguen sucediendo en distintas regiones.
Con este sombrío panorama, lo que realmente nos motiva es el fuerte deseo de paz, cooperación y desarrollo entre los pueblos de todo el mundo, y nuestro reconocimiento de la importancia de la solidaridad internacional y el multilateralismo.
Las Naciones Unidas, con sus 75 años de experiencia en la preservación de la paz y el fomento de relaciones internacionales amistosas, justas y equitativas, continúan afirmando su papel clave en un sistema multilateral. La Organización sigue coordinando eficazmente los esfuerzos mundiales para responder a desafíos mundiales que ningún país puede resolver por sí solo.
En este contexto, apoyo plenamente la propuesta del Señor presidente. Y déjenme compartir algunos de mis pensamientos.
Primero, nuestra tarea de mayor urgencia hoy es controlar globalmente la pandemia de COVID-19. El mundo no puede estar seguro si una sola persona o país todavía sufre esta pandemia. Vietnam valora en grado sumo el papel de las agencias de las Naciones Unidas y otras instituciones multilaterales, en particular el Fondo COVAX, en la promoción del acceso justo y equitativo a las vacunas y medicamentos COVID-19. Para que la pandemia sea repelida, es fundamental que mantengamos la solidaridad, un alto sentido de responsabilidad e intensificar la cooperación. En particular, se debe dar prioridad a la asignación de vacunas a las naciones con una baja tasa de vacunación y los países en desarrollo deberían poder participar en las cadenas de producción y suministro de vacunas.
En segundo lugar, la solución clave para contener la pandemia y fomentar la recuperación económica radica en nuestra capacidad para fortalecer nuestra propia resiliencia, especialmente frente a las crisis. Sin embargo, esto no significa que tengamos que hacerlo solos. La resiliencia solo puede sostenerse si se basa en la cooperación y la conectividad entre las naciones, en particular, en un momento en el que los desafíos de seguridad no tradicionales no conocen fronteras y pueden afectar a cualquier nación.
Valoramos el papel desempeñado por el conjunto de la ONU y esperamos que continúe apoyando los esfuerzos de los Estados miembros para desarrollar esta resiliencia, así como acomodar los intereses y preocupaciones de todos los países.
En tercer lugar, los desafíos que enfrentamos pueden convertirse en oportunidades de desarrollo. Dado que nuestra vida diaria, así como nuestras actividades productivas y comerciales, deben experimentar cambios para adaptarse a la pandemia, esta es una oportunidad para la transformación digital, la utilización de tecnologías novedosas y generar una mayor productividad, competitividad y autosuficiencia de nuestras economías.
También es una oportunidad para que busquemos la transformación verde, el desarrollo sostenible, el comercio y la facilitación de la inversión. Asimismo, debemos trabajar juntos para promover tanto el flujo de bienes como de personas, así como mantener las cadenas de suministro globales.
La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible nos proporciona un excelente plan para aprovechar esas oportunidades y exige una mayor cooperación. Hacemos un llamado a todos los países para que cumplan con sus compromisos de financiamiento para el desarrollo, al reprogramar los pagos de la deuda de los países en desarrollo, proporcionar a estos países los recursos necesarios para contener la COVID-19 y fomentar la recuperación, convirtiendo así las oportunidades en resultados de desarrollo concretos.
Cuarto, la cooperación para mitigar y prevenir los terribles impactos del cambio climático se ha vuelto más crucial que nunca. Los cambios en las condiciones climáticas, el aumento del nivel del mar, la contaminación ambiental y la degradación de la biodiversidad son las consecuencias acumuladas de décadas de una temeraria búsqueda del desarrollo por parte de la humanidad.
Esos desafíos nos empujan a actuar con prontitud para salvaguardar nuestro planeta y evitar que la temperatura, según el objetivo previamente acordado internacionalmente, suba más de 1,5 grados centígrados.
A medida que nos dirigimos hacia la COP-26, debemos hacer todos los esfuerzos posibles para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, en las que los países desarrollados deben tomar la iniciativa. Los países en desarrollo deberían recibir más asistencia en materia de financiación, transferencia de tecnología y creación de capacidades para reducir las emisiones y mejorar la prevención y mitigación de desastres, de tal manera que fomenten la transición hacia una economía verde y circular. Esta es una oportunidad compartida para nosotros para asegurar la armonía entre el hombre y la naturaleza.
En quinto lugar, el requisito previo para fomentar la recuperación y el crecimiento en la era posterior a la pandemia es mantener la paz, la seguridad y la estabilidad en cada país, cada región y el mundo en general. Vietnam pide un alto el fuego global y el fin de toda violencia, a fin de garantizar la seguridad de los civiles y facilitar la asistencia humanitaria en las zonas de conflicto.
Vietnam ha atravesado décadas de guerras para recuperar la independencia y la reunificación nacional, escapar del aislamiento y los embargos.
Hemos hecho todo lo posible para movilizar nuestras fortalezas internas, mantener la autosuficiencia y adaptarnos a las tendencias predominantes de nuestro tiempo, con el objetivo de alcanzar nuestro potencial, posición internacional y prestigio de los que gozamos en la actualidad.
Entendemos perfectamente el significado de “nada es más precioso que la independencia y la libertad” y de la paz y el desarrollo para cada nación. Vietnam condena todos los actos de guerra, las políticas y actos de abuso poder y las violaciones de los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional.
Más que nunca, todos los actores de las relaciones internacionales deben actuar de buena fe y actuar con responsabilidad, evitando al mismo tiempo tensiones y enfrentamientos. Debemos esforzarnos juntos por remodelar los lazos internacionales y generar confianza entre los países sobre la base de la igualdad y la cooperación. También debemos respetar la independencia, la soberanía, la integridad territorial, la no injerencia en los asuntos internos de los Estados y resolver las controversias por medios pacíficos.
En este magnífico foro, reafirmamos una vez más nuestra solidaridad con el pueblo de Cuba y reiteramos nuestro enérgico llamamiento para que se ponga fin por completo a los embargos unilaterales contra este país.
Esperamos que la situación en Afganistán se estabilice en breve para que el pueblo afgano, en particular las mujeres y los niños, pueda vivir en paz. Apoyamos la lucha justa de los palestinos y la solución de dos estados hacia el establecimiento de un Estado palestino independiente que viva en paz junto al Estado de Israel.
 
Señor presidente,
Después de 35 años de Doi Moi, Vietnam ha logrado logros históricos. Nuestro objetivo es convertirnos en un país desarrollado de altos ingresos para 2045, con ocasión del centenario de la independencia de Vietnam.
La aspiración de un Vietnam fuerte y próspero solo podrá realizarse cuando el país sea verdaderamente un estado del pueblo, para el pueblo y por el pueblo, regido por la ley, y pueda invocar el patriotismo, la perseverancia, la gran solidaridad nacional y la innovación de toda la nación.
Vietnam aplica un enfoque centrado en las personas, y se esfuerza por lograr el progreso social y la igualdad, preservar los valores culturales y proteger el medio ambiente, al tiempo que promueve el desarrollo sostenible e inclusivo. Esto está estrechamente alineado con los ODS que nos esforzamos por cumplir.
Vietnam ha seguido una política exterior de independencia, autosuficiencia, paz, amistad, cooperación y desarrollo, y diversificación y multilateralización de las relaciones exteriores. Como miembro responsable de la comunidad internacional, Vietnam participa de manera proactiva en una integración internacional amplia, haciendo contribuciones responsables a los esfuerzos concertados de la comunidad internacional.
Vietnam apoya incondicionalmente el multilateralismo, con la ONU en el centro y el derecho internacional como base. Defendemos los propósitos y principios de la Carta de la ONU y nos esforzamos en hacer contribuciones sustanciales a una ONU más democrática y eficaz.
Siempre recordaremos y atesoraremos la inestimable ayuda de la ONU otorgada a Vietnam. Los frutos de la reforma e integración internacional de Vietnam se deben en parte a los recursos y el asesoramiento en materia de políticas que nos ha brindado el sistema de desarrollo de la ONU a lo largo de los años.
En la región, Vietnam está trabajando en estrecha colaboración con otros miembros de la ASEAN para promover la centralidad de la ASEAN en el mantenimiento de la paz, la seguridad y la prosperidad en el sudeste asiático y Asia-Pacífico en general.
Las relaciones ASEAN - ONU se han consolidado y desarrollado constantemente, convirtiéndose en un modelo a seguir para la cooperación entre la ONU y otras organizaciones regionales. Estamos llevando a cabo vigorosos esfuerzos para implementar el Consenso de cinco puntos respaldado por los líderes de la ASEAN con el objetivo de fomentar el diálogo, la reconciliación y la asistencia humanitaria al pueblo de Myanmar.
Vietnam comparte la posición de la ASEAN y la voz común de la comunidad internacional sobre la importancia de la paz, la estabilidad y la seguridad marítima, la libertad de navegación y el sobrevuelo en el Mar de China Meridional. Creemos que todas las partes deben abstenerse de acciones unilaterales que puedan complicar aún más la situación y resolver disputas y diferencias por medios pacíficos, de conformidad con la Carta de la ONU y el derecho internacional, en particular la CONVEMAR de 1982. También es necesario observar plenamente la Declaración de Conducta de las partes en el Mar Oriental, y pronto lograr un Código de Conducta sustancial y eficaz de conformidad con el derecho internacional, incluida la CONVEMAR de 1982.
Señor presidente,
En esta ocasión trascendental, en nombre del Estado y el pueblo de Vietnam, agradezco sinceramente a todos los países miembros la confianza depositada en Vietnam en su calidad de miembro no permanente del CSONU para el período 2020-2021. Durante los últimos dos años, Vietnam siempre ha defendido el principio de "Asociación para una paz sostenible". Hemos promovido el diálogo y la cooperación, y nos sumamos activamente a los esfuerzos concertados para prevenir y abordar los conflictos. Vietnam ha abogado por el fortalecimiento de la defensa de la Carta de las ONU y el derecho internacional, reforzando la cooperación con las organizaciones regionales, la prevención de conflictos, las acciones contra las minas y la protección de civiles, así como de la infraestructura civil crítica en los conflictos armados.
La bandera nacional de Vietnam ondea en alto en las misiones de mantenimiento de la paz de la ONU en Sudán del Sur y la República Centroafricana, y pronto ondeará también en otras misiones de la ONU. Con nuestro deseo de hacer más contribuciones al trabajo en la ONU, Vietnam se postula para un puesto en el Consejo de Derechos Humanos para el período 2023-2025, y en otras agencias importantes de la ONU. Esperamos contar con el apoyo continuo de todos los países en este esfuerzo.
Señor presidente
El camino que tenemos por delante no será fácil. Pero estoy convencido de que los corazones de todas las personas del mundo latirán como uno solo. Vietnam trabajará con países y personas de todo el orbe para que, juntos, podamos vencer la pandemia y construir un mundo de paz, prosperidad y felicidad para todos. Y esta será una victoria gloriosa para todos nosotros.
Gracias./.
VNP