24/07/2021 15:20 GMT+7 print

Madame Lien y su labor en la República Centroafricana

Madame Lien, mensajera de paz vietnamita en la prevención de la Covid-19 en África Central, es el nombre dado a la teniente coronel Nguyen Thi Lien, única mujer de este país indochino en la misión de mantenimiento de la paz en la República Centroafricana, por amigos internacionales, pobladores y medios de comunicación locales.

Asignada a África Central en junio de 2019, la teniente coronel Nguyen Thi Lien y sus colegas se han enfrentado a muchas dificultades, especialmente en el contexto del conflicto armado y la inestabilidad política durante la epidemia de Covid-19.

Ese es el trabajo en la misión, pero cuando tenía tiempo libre, encontró formas de ayudar a los pobladores. Durante la limpieza de un espacio de cultivo de espinaca de Malabar, los lugareños revolvían las pilas desechadas de verduras marchitas. Al darse cuenta de que a la gente le gustaban, a Lien se le ocurrió de inmediato la idea de plantar un jardín de espinacas para las familias.

Pidió ayuda a todo el que se encontraba. “Compartí con ellos la idea y después competían para ayudarme a cavar”, recordó Lien el momento en que comenzó a hacerse amiga de los lugareños.



La teniente coronel Nguyen Thi Lien, única mujer de este país indochino en la misión de mantenimiento de la paz en la República Centroafricana. Foto: Cong Dat/VNP


La teniente coronel Nguyen Thi Lien conversa sobre la mujer en la misión de mantenimiento de la paz en la República Centroafricana. Foto: Cong Dat/VNP


Trabajando con sus colegas de MINUSCA. Foto de archivo


Entregando mascarillas a los medios de comunicaciones en la República Centroafricana. Foto: Archivo de Nguyen Thi Lien


Nguyen Thi Lien (la cuarta de la izquierda) y sus colegas de MINUSCA. Foto de Nguyen Thi Lien


Nguyen Thi Lien y sus colegas de MINUSCA. Foto de Nguyen Thi Lien


Madame Lien, es el nombre dado a la teniente coronel Nguyen Thi Lien, por amigos internacionales, pobladores y medios de comunicación locales.
Foto de Nguyen Thi Lien

Así, fomentó el cultivo de hortalizas y como resultado, las familias de la zona donde vivía tenían, una un campo de espinacas acuáticas, otra uno de espinacas de Malabar, o de calabaza vietnamita…

En una ocasión, arrojó los frijoles que no podían crecer en el estante y estas semillas germinaron en un árbol. “Dejé de hacer brotes de soja y usé esas semillas para cultivar frijoles”, comentó Lien sobre esta nueva campaña que puede cambiar la vida de las personas de una manera más sostenible. Las verduras verdes son solo alimentos a corto plazo, lo que aún les falta es comida.

La campaña de siembra de cultivos alimentarios se inició poco después con cosechas de maíz y frijol. Con la ayuda de la gente, Lien pronto tuvo 5 000 metros cuadrados de terreno para estos productos.

“El frijol es una planta que disfruta del sol y agrega tierra nueva. En la temporada de cosecha, cada hogar tuvo una olla de frijoles tan grande como la de banh chung en Vietnam”, contó la oficial sobre la primera recolección de frijoles verdes en la República Centroafricana. Después, enseñó a los pobladores a hacer pastel con pasta de judías verdes y los niños bebían el jugo de esos granos para mejorar su nutrición.



Mascarillas hechas por Madame Lien. Foto de Nguyen Thi Lien 


La teniente coronel con lugareños que visten camisetas con la bandera nacional de Vietnam. Foto: Archivo de Nguyen Thi Lien


Los niños de la República Centroafricana pueden beber jugo de frijoles verdes de las cosechas iniciadas por Lien. Foto: Archivo de Nguyen Thi Lien 


Los niños de la República Centroafricana pueden beber jugo de frijoles verdes de las cosechas iniciadas por Lien. Foto: Archivo de Nguyen Thi Lien 


A pesar de las difíciles condiciones, la teniente coronel organizó una fiesta culinaria con más de 20 países participantes. Foto de Nguyen Thi Lien


Lien disfruta un plato especial de la gente local. Foto de Nguyen Thi Lien

Lien también recordó con lágrimas de emoción una anécdota de la época de recolección de maíz: “Cuando llegué, me llamaron a un lugar apartado y pusieron en mi mano el mejor maíz de la cosecha. Aunque tenían hambre, no lo comían todo y siempre me daban una parte”.

El enfoque de esta mujer vietnamita es muy simple: “Si llegas a ellos con tu corazón, tocarás sus corazones”. A pesar de las difíciles condiciones, la teniente coronel organizó una fiesta culinaria con más de 20 países participantes.

La Covid-19 llegó después de la cosecha de frijoles. Lien todavía recuerda vívidamente el momento en que estalló la pandemia en África Central: “En ese momento, no había ni una sola mascarilla en todo el país”. Ante esa situación, pensó en un plan de acción.

En un mes, cosió 400 piezas. Sin embargo, se encontró con el problema del rechazó de la gente a usarlas. Incluso discriminaban a las personas que las empleaban.

Lien buscó entonces la manera de que los lugareños la llevaran voluntariamente, y les dijo: “Hago mascarillas para ayudar a prevenir epidemias. Tengo que gastar tiempo y dinero, pero si no se aprecia, estaré muy triste”. Luego, pudo distribuir mascarillas a las personas que querían usarlas.

Esta obra de la teniente coronel Nguyen Thi Lien recibió posteriormente un certificado de mérito del teniente general Daniel Traore, comandante de la fuerza militar de la Misión MINUSCA, con las siguientes palabras: “Su amabilidad, caridad y buena voluntad demostraron sus grandes logros, valores fundamentales de las Naciones Unidas. Merece ser una gran embajadora de Vietnam”.

La oficial continuó cosiendo 300 mascarillas más para la ceremonia de lanzamiento anti-Covid-19 de la misión civil de la ONU MINUSCA con más de 10 agencias de diferentes medios en la República Centroafricana, en Bangui.

Lien luego se convirtió en personaje de los medios: “Mensajera de paz vietnamita participa en la prevención de la Covid 19 en la República Centroafricana”; y su labor fue divulgada por los medios de las Naciones Unidas.
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Por Thao Vy - Fotos: Cong Dat y archivos de Madame Lien