Aunque se desarrolló en un contexto internacional y nacional lleno de turbulencias, el XIII Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam (PCV), realizado en 2021, demostró la capacidad de liderazgo, el temple político y la firmeza en los objetivos de desarrollo y la estabilidad en la gestión del país.
Aunque se desarrolló en un contexto internacional y nacional lleno de turbulencias, el XIII Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam (PCV), realizado en 2021, demostró la capacidad de liderazgo, el temple político y la firmeza en los objetivos de desarrollo y la estabilidad en la gestión del país.
Vista panorámica del XIV Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam. Foto: VNA
Uno de los aspectos más destacados del mandato del XIII mandato del PCV fue el funcionamiento armónico entre el pensamiento estratégico y el mecanismo de implementación, lo que sentó una base sólida para el desarrollo a largo plazo.
El XIII Congreso definió los objetivos de desarrollo hasta 2030 y la visión hasta 2045, con el enfoque principal en la renovación del modelo de crecimiento, el desarrollo de una economía verde y circular, la aceleración de la transformación digital y el fortalecimiento de la autonomía económica.
La capacidad de liderazgo en este mandato (2021-2025) se reflejó claramente en tres aspectos clave: la captación y análisis del contexto; la institucionalización de las políticas; y la eficiencia en la implementación.
En concreto, se adoptó la orientación hacia un desarrollo que combine una integración internacional profunda con el fortalecimiento de la autosuficiencia y la protección de la independencia.
También se promovió la implementación decidida de políticas para desbloquear cuellos de botella, activar recursos, mejorar el entorno de inversión y fomentar el desarrollo de la ciencia y la tecnología.
Asimismo, se enfatizó en la disciplina, la eficiencia operativa y el cambio de una mentalidad de mandato a una visión estratégica a largo plazo.
Temple político: Firmeza ante los desafíos, determinación ante las tentaciones
En un contexto lleno de desafíos tanto nacionales como internacionales, el temple político del Partido se manifestó en su capacidad para superar crisis y mantener la estabilidad.
Primero, la capacidad para superar crisis y recuperarse. Las políticas flexibles permitieron controlar la pandemia y recuperar la economía, evitando caer en extremismos.
Segundo, el mantenimiento de la estabilidad política y social. Se consolidó la protección de las bases de la estabilidad social, sin permitir que factores externos desestabilizaran el país.
Tercero, la lucha contra la corrupción. Se realizaron firmes pasos en la lucha contra la corrupción y las prácticas negativas, lo que reforzó la confianza de la población.
Firmeza: Mantener la base ideológica y los objetivos de desarrollo
La firmeza en la defensa de los objetivos estratégicos fue un elemento clave para que el Partido pudiera implementar reformas en la dirección correcta. Durante el mandato del XIII Congreso, la firmeza se evidenció en tres puntos importantes: la base ideológica, el camino de desarrollo y poner al pueblo como centro.
En un contexto de información diversa y un aumento de los ataques, el Partido continuó protegiendo firmemente su base ideológica; se persistió en la orientación socialista con una economía independiente, autosuficiente y proactiva en la integración internacional. Todas las decisiones de desarrollo giraron en torno al bienestar de la población, garantizando el bienestar social.
Estabilidad macroeconómica y consolidación de la confianza social
La capacidad para mantener la estabilidad macroeconómica y recuperarse de los choques fue un hito importante en este mandato. Esto se reflejó en la estabilidad económica macroeconómica; la garantía del bienestar social, la firmeza en la defensa, seguridad y relaciones exteriores, así como en la construcción del sistema político.
Pese a diversos choques, Vietnam se esfuerza por mantener un crecimiento estable, controlar la inflación y garantizar los grandes equilibrios de la economía. La estabilidad macroeconómica no solo es un objetivo económico, sino también una exigencia política para asegurar la vida de la población.
Ante los impactos de las pandemias, desastres naturales y los altibajos del mercado, las políticas de apoyo a los trabajadores y las empresas, junto con programas de recuperación, demostraron el espíritu de “no dejar a nadie atrás”.
El pensamiento de política exterior independiente y autosuficiente se continuó preservando para contribuir a la defensa de la soberanía nacional y el mantenimiento de un entorno pacífico y estable.
Lecciones del mandato
Algunas lecciones importantes del mandato del XIII Congreso:
Primero, la firmeza en los objetivos estratégicos y la innovación creativa. La renovación de los métodos de implementación debe ir de la mano con la firmeza en los objetivos.
Segundo, la construcción del Partido vinculada a la construcción del sistema político. La disciplina estricta y una estructura gubernamental simplificada contribuye a la mejora de la eficiencia administrativa.
Tercero, la estabilidad para el desarrollo. La estabilidad es la base para un desarrollo sostenible, mientras que el desarrollo refuerza la confianza social.
Cuarto, poner al pueblo como centro. Las políticas deben concretarse en la práctica para beneficiar a la población.
Quinto, “hablar y hacer van de la mano”. La efectividad y los resultados finales son la medida de la capacidad de liderazgo.
El mandato del XIII Congreso del Partido ha dejado una marca profunda en la reafirmación de la capacidad de liderazgo, el temple político, la firmeza y la estabilidad en la gestión del país. Estos logros no solo han ayudado a Vietnam a superar las dificultades, sino que también han establecido una base sólida para un desarrollo sostenible en el futuro./.