En medio de las majestuosas montañas del noroeste de Vietnam, la aldea de Lao Chai 1, en la comuna de Khun Ha, se está convirtiendo en un referente del turismo comunitario de la provincia de Lai Chau. De ser una comunidad pobre y aislada entre las montañas y los bosques, hoy atrae cada año a decenas de miles de visitantes gracias a sus paisajes vírgenes, la singular cultura mong y una nueva manera de concebir el turismo por parte de sus habitantes.
En medio de las majestuosas montañas del noroeste de Vietnam, la
aldea de Lao Chai 1, en la comuna de Khun Ha, se está convirtiendo
en un referente del turismo comunitario de la provincia de Lai Chau.
De ser una comunidad pobre y aislada entre las montañas y los
bosques, hoy atrae cada año a decenas de miles de visitantes gracias
a sus paisajes vírgenes, la singular cultura mong y una nueva
manera de concebir el turismo por parte de sus habitantes.
La majestuosa belleza de la aldea de Lao Chai 1, en la comuna de Khun
Ha, provincia de Lai Chau, recostada sobre las montañas y los
bosques primarios del noroeste de Vietnam. FOTO: Tat Son/VNP
Tras recorrer las sinuosas carreteras de montaña desde el centro de
la comuna de Khun Ha, llegamos a Lao Chai 1, una aldea recostada
sobre la ladera y rodeada de bosques primarios. Al entrar en ella,
sorprende la serenidad de este poblado de las tierras altas. Sus
limpias calles empedradas serpentean entre casas tradicionales de
madera, flanqueadas por macetas de orquídeas silvestres, jardines de
melocotoneros y antiguos rosales que despliegan sus colores en medio
de la montaña.
Las sonrisas amables de los habitantes de Lao Chai 1 dan la bienvenida a
los visitantes. FOTO: Thanh Giang/VNP
Lu A Sau, jefe de la aldea de Lao Chai 1, recuerda que antes no había
electricidad ni caminos; muchos niños no podían asistir a la
escuela y numerosos adultos no sabían leer ni escribir, por lo que
la vida dependía principalmente del cultivo en las laderas. Más
tarde, cuando las autoridades locales comenzaron a orientar el
desarrollo del turismo comunitario en asociación con la construcción
de una nueva ruralidad, los habitantes fueron enviados a conocer
experiencias en Sa Pa y en la aldea de Lao Chai 2, con el fin de
transformar su visión sobre esta actividad. A partir de entonces, la
comunidad y las autoridades trabajaron juntas para mejorar el
entorno, construir vías de acceso, instalar alumbrado, acondicionar
las viviendas y plantar flores como base para desarrollar el turismo
comunitario.
“El famoso camino de guijarros de Lao Chai 1 fue construido por los
propios habitantes. Cada día recogían piedras una a una y las
ensamblaban para crear un sendero limpio y hermoso, que hoy
constituye un rasgo distintivo de esta aldea de turismo comunitario”,
explica Sau.
Actualmente, Lao Chai 1 cuenta con siete familias que gestionan
homestays de manera regular. Las tradicionales viviendas de madera han sido renovadas y equipadas para recibir a los visitantes,
sin perder los rasgos culturales propios del pueblo mong.
La casa de exposición de productos de turismo comunitario de Lao Chai 1
promociona productos agrícolas y recuerdos locales. FOTO: Thanh Giang/VNP
Una habitación de homestay en Lao Chai 1 combina con armonía comodidades sencillas y la identidad cultural étnica. FOTO: Thanh Giang/VNP
Cu A Ly, a la derecha, uno de los pioneros del turismo comunitario en Lao
Chai 1, acondiciona una habitación para recibir a los visitantes
durante el fin de semana. FOTO: Thanh Giang/VNP
La familia de Cu A Ly figura entre las pioneras del turismo
comunitario. En los primeros días de aplicación del modelo de
alojamiento familiar, su hogar recibió de la comuna un apoyo de 50
millones de dongs para reparar la vivienda y adquirir ropa de cama y
colchones destinados a los turistas. Con habitaciones decoradas con
identidad mong, un entorno cuidado y un menú variado de
especialidades locales, su homestay suele estar completo durante los fines de semana y los días festivos.
“Gracias al homestay y a la elaboración de violín de dos cuerdas, que los huéspedes compran como recuerdos, la economía y la vida de mi familia son hoy mucho más
estables que antes”, comparte Cu A Ly.
La serena belleza de las jovenes de las tierras altas en el majestuoso
entorno natural de Lao Chai 1. FOTO: Thanh Giang/VNP
Además de los servicios de alojamiento, los habitantes de Lao Chai 1
han ampliado las experiencias para los visitantes y la venta de
productos locales, como miel silvestre, té de antiguos árboles,
prendas de brocado, khen mong e instrumentos musicales tradicionales. Desde 2024 funciona una casa de exposición
de productos de turismo comunitario de la aldea, que contribuye a
promocionar y comercializar las especialidades de esta región
montañosa.
Aprender a tejer y coser desde pequeñas es una tradición cultural de las
mujeres mong. FOTO: Thanh Giang/VNP
El traje tradicional mong es motivo de orgullo para las mujeres de las tierras altas. FOTO: Thanh Giang/VNP
Gracias al esfuerzo conjunto de la comunidad y al interés inversor
de la comuna, Lao Chai 1 consolida progresivamente su posición en el
mapa del turismo comunitario del noroeste. En 2024 fue reconocida
como aldea de turismo comunitario con certificación OCOP de tres estrellas, un hito que reconoce los esfuerzos constantes de sus habitantes en el camino hacia un desarrollo
turístico sostenible.
Hoy, Lao Chai 1 no solo ofrece a los visitantes un lugar donde
reencontrarse con la naturaleza pura y los paisajes intactos, sino
que también preserva los valores culturales singulares del pueblo
hmong en el corazón de las montañas y bosques del noroeste de
Vietnam./.
Por: Ngan Ha- Fotos: Thanh Giang/VNP