Enfoques

La realidad de la prensa vietnamita frente a las críticas externas

Vietnam rechaza el ranking 2026 de RSF y defiende los avances, la modernización y el papel social de su prensa nacional.
Periodistas trabajando en Da Nang durante el período complejo de la pandemia de la Covid-19. (Foto: VNA)

Con motivo del Día Mundial de la Libertad de Prensa, celebrado cada 3 de mayo, la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) volvió a publicar su denominado “Índice Mundial de Libertad de Prensa”. En la edición de 2026, Vietnam fue ubicado en el puesto 174 de un total de 180 países, una clasificación que, según diversas opiniones, refleja nuevamente una visión parcial y distante de la realidad del entorno mediático vietnamita.

No es la primera vez que RSF emite valoraciones segadas sobre Vietnam. Sin embargo, la reiteración de argumentos y datos utilizados en informes anteriores evidencia, para muchos observadores, un enfoque marcado por prejuicios y criterios unilaterales, carente de consideración hacia las diferencias históricas, culturales y políticas de cada nación.

Diversas críticas apuntan a que la metodología de RSF se basa principalmente en encuestas de carácter unilateral y en opiniones de grupos, individuos y organizaciones con posturas políticas adversas a Vietnam. Parte del contenido del informe también estaría sustentado en fuentes secundarias sin verificación independiente, e incluso en informaciones inexactas difundidas por organizaciones opositoras en el exilio. Como resultado, sus clasificaciones son percibidas cada vez más como una herramienta de imposición de visiones políticas occidentales sobre otros modelos de organización social y mediática.

Periodistas de agencias de prensa en una rueda de prensa. Foto: VNA.

Uno de los puntos más controvertidos radica en que RSF suele equiparar la “libertad de prensa” con conductas que vulneran la legislación vigente. En su informe de 2026, la organización volvió a calificar como “periodistas independientes” a individuos acusados de difundir información tergiversada, promover actividades contra el Estado e incitar manifestaciones que afectan el orden social. Para numerosos analistas, este enfoque carece de base jurídica y desdibuja deliberadamente la línea que separa la libertad de expresión del uso de esa libertad para atentar contra la seguridad nacional y los derechos legítimos de otras personas y organizaciones.

En la práctica, ningún país acepta que la libertad de prensa sea utilizada para promover disturbios, incitar a la subversión o amenazar la seguridad nacional. Incluso en Estados Unidos y en varios países occidentales, las leyes relacionadas con la lucha contra el terrorismo, la protección de secretos de Estado y el control de la desinformación en internet son aplicadas con rigor. No obstante, mientras esas medidas son consideradas por RSF como “ajustes necesarios”, las acciones legales emprendidas por Vietnam son calificadas de inmediato como “represión de la libertad de prensa”, alimentando cuestionamientos sobre un evidente doble rasero.

Foto ilustrativa. Fuente: VNA

Las críticas también señalan que RSF asume implícitamente que el modelo occidental de prensa privada multipartidista constituye el único estándar válido de libertad de prensa, descartando otros modelos adaptados a las condiciones históricas y políticas de cada país. Sin embargo, en cualquier parte del mundo, los medios de comunicación operan dentro de contextos políticos y sociales concretos, además de estar influidos por intereses económicos y corporativos.

Frente a la imagen descrita por RSF, el panorama periodístico vietnamita ha mostrado en los últimos años un desarrollo dinámico, abierto y cada vez más profesional. Tras el proceso de reorganización y modernización impulsado por la Resolución 18-NQ/TW, a finales de 2025 Vietnam contaba con 778 órganos de prensa y cerca de 21 mil periodistas acreditados en prensa escrita, medios digitales, radio y televisión.

El fotorreportero Duong Giang realizando su labor en la zona afectada por el deslizamiento de tierra en la aldea de Nu, comuna de Phuc Khanh, distrito de Bao Yen, provincia de Lao Cai (12 de septiembre de 2024). Foto: VNA.

Muchos medios han evolucionado hacia modelos multimedia integrados, mejorando la eficiencia informativa y la capacidad de difusión. Paralelamente, periodistas vietnamitas han recibido apoyo para capacitarse y participar en intercambios profesionales en distintos países, mientras que los medios internacionales que trabajan en Vietnam desarrollan sus coberturas sin restricciones tecnológicas ni legales.

La prensa vietnamita también ha desempeñado un papel relevante en la supervisión social, la lucha contra la corrupción y la defensa de los derechos ciudadanos. Durante la pandemia de la COVID-19, miles de reporteros estuvieron presentes en hospitales de campaña, centros de aislamiento y zonas afectadas para ofrecer información verificada, combatir las noticias falsas y fortalecer el espíritu de solidaridad comunitaria. Del mismo modo, en situaciones de desastres naturales e inundaciones, los periodistas han acompañado a las poblaciones afectadas y participado activamente en labores de apoyo y asistencia.

A ello se suma la divulgación de numerosos casos de corrupción, fraude tecnológico, contaminación ambiental, irregularidades en la gestión de tierras y problemas relacionados con la seguridad alimentaria, asuntos que fueron llevados al debate público por los medios de comunicación y posteriormente investigados por las autoridades.
Periodistas realizando su labor en el Centro de Prensa para las elecciones. Foto: VNA

La libertad de prensa en Vietnam está reconocida en la Constitución de 2013 y desarrollada mediante la Ley de Prensa de 2016 y otras disposiciones legales relacionadas. En este contexto, diversas opiniones rechazan las afirmaciones que describen al país como un entorno de “represión mediática”.

En paralelo, la transformación digital del periodismo vietnamita avanza con fuerza gracias a la incorporación de inteligencia artificial, macrodatos y plataformas digitales para ampliar el acceso de la ciudadanía a la información. Foros nacionales de prensa, premios periodísticos y programas internacionales de formación profesional se organizan regularmente, contribuyendo a elevar la competitividad y el nivel profesional del sector en el entorno mediático global.

Los fotorreporteros realizando su labor en la aldea de artesanía de junco de Kim Son. Foto: Publicada por VNA

Si bien persisten desafíos como mejorar la calidad del debate público, combatir la desinformación, proteger los derechos de autor digitales y fortalecer la ética profesional, estos son considerados retos propios del proceso de desarrollo interno del periodismo vietnamita y no señales de ausencia de libertad de prensa.

Para numerosos observadores, la realidad cotidiana de los medios vietnamitas y la confianza de millones de ciudadanos en la prensa nacional constituyen la evidencia más clara de la vitalidad, la influencia social y la eficacia del periodismo revolucionario en Vietnam./.

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