En pleno corazón del casco antiguo de Hanói, en las vísperas de la Fiesta del Medio Otoño, la calle de Hang Ma se convierte en el epicentro de todas las miradas, cautivando tanto a residentes como a visitantes y despertando los recuerdos de la infancia en cada habitante de la capital. Al recorrer la calle de Hang Ma en los días previos a la Fiesta del Medio Otoño, lo primero que fascina los sentidos de los transeúntes es el despliegue de luces y colores. A ambos lados de la vía, cientos de puestos exhiben una gran variedad de juguetes tradicionales y modernos. Predomina el rojo intenso de los faroles de múltiples formas, junto al dorado brillante de las tradicionales linternas en forma de estrella de cinco puntas y el resplandor de la purpurina de las máscaras tradicionales de papel maché, que conviven con innovadores juguetes de la era tecnológica. Bajo las luces eléctricas y los reflejos multicolores de los juguetes, toda la calle parece un pequeño museo de la cultura popular en medio de la moderna zona urbana./.