El Día de la Cultura Vietnamita en Tomsk reunió a cientos de asistentes, promoviendo tradiciones, gastronomía y vínculos culturales.
Jóvenes de la India, Indonesia y Rusia participan en un juego tradicional vietnamita. Foto: VNA
El Día de la Cultura Vietnamita en la ciudad de Tomsk, en la región de Siberia Occidental de Rusia, congregó a cerca de 600 participantes, entre profesores universitarios, estudiantes internacionales y residentes locales.
En su discurso de apertura, celebrado el 25 de marzo, Artyom Rykun, vicerrector de asuntos internacionales de la Universidad Estatal de Tomsk (TSU), elogió a los estudiantes vietnamitas por su gran compromiso académico, su respeto por los docentes y su activa participación en la vida universitaria. Destacó sus logros tanto en los estudios como en las actividades extracurriculares, y señaló que las presentaciones preparadas para el evento reflejaron vívidamente la riqueza de la cultura vietnamita que se dio a conocer a la comunidad local.
Svetlana Kurilo, de la Oficina de Estudiantes Internacionales de la Universidad Politécnica de Tomsk (TPU), también expresó su orgullo por los estudiantes vietnamitas, resaltando su competencia, disciplina y perseverancia para dominar el idioma ruso.
El evento transformó el centro cultural de TSU en un vibrante espacio cultural vietnamita, ofreciendo a los visitantes una experiencia inmersiva a través de tres áreas principales: un escenario artístico en el salón principal, un rincón de gastronomía vietnamita y una zona de juegos folclóricos tradicionales en un auditorio más pequeño.
El programa artístico presentó un panorama dinámico de la cultura vietnamita, fusionando la tradición con la expresión contemporánea. El público descubrió la evolución del Ao Dai (túnica tradicional vietnamita) mediante representaciones de diferentes periodos históricos, experimentó la fuerza y la resiliencia del pueblo vietnamita a través de enérgicas exhibiciones de artes marciales y disfrutó de espectáculos de danza moderna llenos de creatividad juvenil.
Mientras tanto, el espacio culinario recreó la calidez de las comidas familiares vietnamitas con platos tradicionales, mientras que la zona de juegos folclóricos resultó especialmente popular, ya que los visitantes participaron con entusiasmo en juegos que representaban a diversas regiones del país indochino.
Aunque la comunidad estudiantil vietnamita en Tomsk cuenta con unos 60 miembros, el evento ofreció una experiencia cultural rica y completa, demostrando una fuerte unidad y orgullo por la identidad nacional. Más allá de celebrar la herencia cultural, el festival sirvió como puente cultural que conecta a Vietnam con amigos internacionales en Siberia Occidental./.