La economía privada se perfila como el motor central del desarrollo de Vietnam.
La economía privada se perfila como el motor central del desarrollo de Vietnam. A medida que el espacio institucional se amplía y la transformación digital actúa como un “nuevo sistema operativo”, las empresas vietnamitas están potenciando sus capacidades internas, construyendo el futuro e integrándose cada vez más en las cadenas de valor globales.
En la franja central, antaño árida y castigada por el clima, Chu Lai, de la ciudad de Da Nang, emerge hoy como símbolo de transformación. Antes era una zona pobre, de dunas, y hoy se ha convertido en un ecosistema industrial multisectorial de gran escala, donde las cadenas de valor se articulan desde la producción hasta la logística.
El caso de THACO (Truong Hai) y la visión estratégica de su liderazgo lo ilustran con claridad. De ser una empresa ensambladora de automóviles, ha evolucionado hacia un conglomerado industrial diversificado, incursionando en ámbitos antes dominados por empresas con inversión extranjera. En lugar de optar por beneficios a corto plazo, la compañía ha apostado por una estrategia industrial estructurada, alejándose progresivamente del modelo tradicional de maquila.
Sistema de ensamblaje automatizado en el interior de la planta de producción de automóviles VinFast. FOTO: ARCHIVO DE VINFAST
THACO ha logrado dejar atrás el modelo de subcontratación gracias a su inversión sostenida en investigación y desarrollo (I+D). FOTO: THANH HOA/VNP
El centro de investigación y desarrollo (I+D) en Chu Lai funciona como el “cerebro” del ecosistema, acortando los ciclos de lanzamiento y garantizando estándares compatibles con marcas globales. Gracias a inversiones sistemáticas, THACO ha construido un amplio ecosistema de ingeniería mecánica e industrias de apoyo, con numerosos productos que superan el 40 % de contenido local, lo que le permite acceder a preferencias arancelarias dentro de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean). Ello ha permitido que las empresas vietnamitas no solo se consoliden en el mercado interno, sino que accedan gradualmente a mercados exigentes como Estados Unidos, Japón o Corea del Sur, marcando una transición de la maquila a la producción autónoma.
Interior de una planta de THACO en el parque industrial Chu Lai (Da Nang). FOTO: THANH HOA/VNP
El presidente de THACO, Tran Ba Duong, señaló: “Desarrollar la industria es un camino arduo, pero si no lo hacemos, el país seguirá siendo solo un lugar de ensamblaje. Lo hacemos no solo por beneficios, sino por una industria vietnamita autosuficiente”. Esta afirmación refleja tanto una filosofía empresarial como la aspiración de industrialización del sector privado.
Las fábricas de Hanopro cumplen con los estándares internacionales más exigentes, como REACH y RoHS. FOTOS: CONG DAT/VNP
Junto a estas “locomotoras”, se articula una red de pequeñas y medianas empresas, verdadero “tejido capilar” de la economía. Hanopro es un ejemplo representativo al apostar por una estrategia centrada en nichos de mercado. Productos aparentemente simples como cintas adhesivas o películas de PE han sido mejorados hasta cumplir estándares internacionales exigentes.
Trabajadora en la planta de Hanopro prepara envíos destinados a Japón y Corea del Sur. FOTO: CONG DAT/VNP
La presencia de productos “Made in Vietnam” en decenas de países evidencia un nuevo enfoque: elevar valor desde lo esencial bajo estándares globales.
Si la industria tradicional demuestra resiliencia, las empresas innovadoras abren nuevas rutas. AirXCarbon representa un modelo de desarrollo verde: a partir de residuos de café, produce materiales compuestos biodegradables capaces de neutralizar carbono, respondiendo a las crecientes exigencias del mercado internacional.
AirXCarbon ha desarrollado productos de consumo como vasos, tazas y bolígrafos, galardonados con premios ESG y reconocimientos en desarrollo sostenible. FOTOS: AIRXCARBON
El joven empresario Le Thanh afirma: “La innovación verde es el camino más corto para que Vietnam lidere tendencias en lugar de seguirlas”. Desde recursos locales, la entidad se posiciona gradualmente en la cadena de valor global con una ventaja sostenible.En otro frente, Vbee AI simboliza el auge tecnológico nacional. El dominio de tecnologías de conversión de texto a voz, especialmente en lenguas locales, demuestra que las compañías vietnamitas no solo aplican tecnología, sino que empiezan a desarrollar capacidades núcleo, clave para la competitividad a largo plazo.
Estos modelos evidencian una tendencia clara: la economía privada vietnamita está transitando de la producción a la innovación, y de la participación a un papel más proactivo en ciertos sectores emergentes.
AirXCarbon ha desarrollado productos de consumo como vasos, tazas y bolígrafos, galardonados con premios ESG y reconocimientos en desarrollo sostenible. FOTOS: AIRXCARBON
Según evaluaciones de organizaciones como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, la Resolución 68 ha generado un impulso significativo al entorno empresarial. La economista Tran Thi Anh Nguyet (Banco Mundial) considera que su promulgación llega en un momento oportuno para facilitar la transición hacia la economía digital y verde.
Vbee, una empresa de IA “Made in Vietnam”, ha logrado dominar tecnologías profundas (Deep Tech), en particular la conversión de texto a voz (Text-to-Speech). FOTO: CONG DAT/VNP
La cofundadora de Vbee AI, la doctora Nguyen Thi Thu Trang, profesora de la Universidad Politécnica de Hanói, intercambia planes de trabajo con ingenieros. FOTO: CONG DAT/VNP
No obstante, el motor del nuevo ciclo no reside solo en la institucionalidad, sino también en la transformación digital, que opera como un nuevo “sistema operativo” de la economía. Esta permite optimizar la producción, conectar mercados y profundizar la integración en cadenas globales.
AirXCarbon ha obtenido un auténtico “pasaporte” para acceder a mercados con altas barreras, como la Unión Europea y Estados Unidos. FOTO: ARCHIVO DE AIRXCARBON
Desde el ángulo institucional, la Resolución 68 abre camino al fortalecer la confianza y la transparencia para el desarrollo empresarial. El economista Bui Kien Thanh sostiene que esa directiva ha tocado el “núcleo vital” de la economía: el potencial interno de la sociedad, históricamente limitado por barreras institucionales y psicológicas. Cuando la confianza se consolida, los empresarios están más dispuestos a invertir e innovar. El papel del Estado no es sustituir a las empresas, sino generar confianza, un tipo de “capital” con mayor capacidad de expansión que cualquier incentivo financiero.
Operaciones de carga y descarga de contenedores en el puerto de Tien Sa (Da Nang). FOTO: THANH HOA/VNP
Esta visión coincide con la de inversores y firmas jurídicas internacionales, que valoran positivamente la seguridad jurídica y la transparencia que aporta la resolución. Al eliminar barreras psicológicas, las empresas privadas pueden emprender proyectos de mayor escala y horizonte.
En conjunto, la institucionalidad y la transformación digital configuran dos pilares complementarios: uno abre camino y el otro orienta. Su interacción está dando forma a una nueva etapa del desarrollo económico vietnamita.
Desde los complejos industriales de Chu Lai hasta los emprendimientos tecnológicos y empresas verdes, emerge un Vietnam dinámico que no solo crece rápidamente, sino que avanza hacia la innovación, la sostenibilidad y una integración profunda en la economía global. En este proceso, al liberarse la fuerza interna sobre una base digital, el objetivo de un Vietnam próspero para 2045 está cada vez más al alcance./.
Por VNP/HOANG TUE NHI - Fotos: CONG DAT, NGUYEN TRINH Y ARCHIVOS