La exposición “Toa V – Puntos de contacto con la ciencia”, celebrada en el Centro de Arte Contemporáneo Vincom (VCCA), abre un espacio de diálogo entre el arte contemporáneo vietnamita y cuestiones fundamentales de la ciencia.
En una era en la que el avance científico supera la capacidad de asimilación de la sociedad, el arte se convierte en un ritmo más pausado que permite al ser humano detenerse y reflexionar sobre sí mismo. La exposición “Toa V – Puntos de contacto con la ciencia”, celebrada en el Centro de Arte Contemporáneo Vincom (VCCA), abre un espacio de diálogo entre el arte contemporáneo vietnamita y cuestiones fundamentales de la ciencia, como una forma de redefinir el lugar del ser humano en un mundo en constante transformación hacia el futuro.
La exposición “Toa V – Puntos de contacto con la ciencia”, celebrada en el Centro de Arte Contemporáneo Vincom (VCCA). Foto: Khanh Long/VNP
La muestra reúne a nueve creadores de distintas generaciones y prácticas, desde la escultura y la pintura hasta la instalación, el arte lumínico y los materiales mixtos. Más allá de la diversidad formal, la exhibición pone de manifiesto una convergencia de pensamiento: los artistas replantean el papel del arte en la era tecnológica y la posición del ser humano dentro de un vasto ecosistema de conocimiento y vida.
La curadora Do Tuong Linh señala: “La exposición no solo presenta una diversidad de lenguajes artísticos, sino también una convergencia de pensamiento. Plantea de nuevo preguntas sobre el papel del arte en la era tecnológica y sobre el lugar del ser humano en el ecosistema del conocimiento y la vida. Por ello, ‘Toa V’ no es solo una exposición, sino un ejercicio colectivo de contemplación, una invitación a detenerse, aunque sea por un instante, y escuchar cómo está cambiando el mundo”.
Obras exhibidas en la muestra de Bui Quoc Khanh y Do Ha Hoai. Foto: Khanh Long/VNP
Turistas extranjeros se interesan por los detalles de las obras exhibidas en la muestra.
Foto: Khanh Long/VNP
Concebida como un mapa abierto de pensamiento, la muestra permite al público trazar su propio recorrido. El espacio no impone un orden fijo, sino que invita a deambular, fluir y explorar, dejando que las emociones guíen la experiencia. Sus cinco “puntos de contacto” no son salas independientes, sino territorios conceptuales donde la ciencia aparece como una fuente viva de conocimiento y el arte como herramienta para interpretarla, descomponerla y reinventarla.
El recorrido comienza con “Semillas de vida – Ciencia agrícola”, donde Le Thiet Cuong utiliza la imagen del grano de arroz como símbolo de la civilización del arroz, de la memoria vietnamita y de la filosofía oriental. En un espacio introspectivo, las obras evocan los movimientos microscópicos de las raíces, la tierra, las estaciones y el viento, reflejando la profundidad de un mundo que existía mucho antes de la era tecnológica.
Le sigue “Vida – Medicina para la humanidad”, con obras de Le Giang y Le Dang Ninh, que conducen al espectador al universo biológico: desde la fragilidad del cuerpo hasta el nacimiento, la curación y la preservación de la vida.
El artista Le Dang Ninh explica: “Trabajo con materiales industriales como el metacrilato, el hierro, los bidones y el vidrio, combinados con color y luz para crear una intersección entre el arte y un espíritu científico aparentemente frío. Es un recorrido visual que recuerda que la vida continúa incluso cuando se separa de su origen”.
Espacio "Vida: Medicina para la humanidad". Foto: Khanh Long/VNP
En el espacio “Estructura - Materiales del futuro", los elementos cuentan la historia de la materia inteligente en un contexto de rápido desarrollo de la ciencia de materiales. Foto: Khanh Long/VNP
En los espacios “Estructura – Materiales del futuro” (Bui Quoc Khanh y Do Ha Hoai), “Conciencia – Territorio de la mente” (Do Hiep y Pham Minh Hieu) y “Fuente de vida – Ciencia ambiental” (Vu Binh Minh y Trinh Minh Tien), elementos como la tierra, el agua, la atmósfera y la energía se convierten en estructuras de diálogo dentro de obras delicadas y sugerentes. La exposición subraya así una idea esencial: el medio ambiente no es un entorno externo, sino un ecosistema del que el ser humano forma parte inseparable.
Obras de la serie "El vacío de la imaginación" del artista Trịnh Minh Tiến. Foto: Khanh Long/VNP
El espacio "Fuente de vida: Ciencia ambiental" destaca que el ser humano y la naturaleza son inseparables. Foto: Khanh Long/VNP
En medio del vertiginoso avance tecnológico, “Toa V – Puntos de contacto con la ciencia” no se limita a ser un evento expositivo, sino que ofrece un espacio de pausa: un momento para conectar con la ciencia a través de la emoción y con uno mismo a través de la reflexión../.
Por VNP/ Ngan Ha – Fotos: Khanh Long