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Economía, comercio e inversión: Pilares centrales de la Asociación Estratégica Integral Vietnam-UE

Expertos destacan el EVFTA y la inversión en alta tecnología como motores de la relación bilateral, subrayando la necesidad de reformas institucionales y estándares europeos para un crecimiento sostenible.

Hanoi (VNA) - La actualización de las relaciones entre Vietnam y la Unión Europea (UE) a una Asociación Estratégica Integral representa un avance significativo, donde la economía, el comercio y la inversión se consolidan como los pilares centrales y motores de toda la relación bilateral. Este paso no se basa en compromisos políticos formales, sino en la creciente convergencia de intereses económicos y estrategias de desarrollo a largo plazo.

    Confección de prendas para la exportación al mercado de la UE. (Foto: VNA)

En el ámbito comercial, ambas partes reafirmaron su compromiso de implementar de manera plena y efectiva el Acuerdo de Libre Comercio Vietnam-UE (EVFTA), fortaleciendo el diálogo para eliminar barreras técnicas y ampliar el acceso a los mercados mutuos. En un contexto de creciente inestabilidad en el comercio global, proteccionismo y feroz competencia geo-económica, el EVFTA no solo es un tratado comercial, sino una herramienta estratégica para consolidar un espacio económico seguro, estable y predecible.

En declaraciones a la Agencia Vietnamita de Noticias (VNA), el profesor Nguyen Van Phu, de la Universidad de París Nanterre, señaló un impulso clave en las relaciones económicas actuales: la tendencia de Vietnam a reducir su dependencia del mercado estadounidense.

La diversificación de socios comerciales y de inversión se ha convertido en una estrategia preventiva frente a posibles choques políticos o tensiones comerciales. Al mismo tiempo, la UE está ampliando activamente sus relaciones económicas con socios más allá de Estados Unidos, abarcando desde Asia hasta América, con el fin de asegurar sus cadenas de suministro y mantener la competitividad de su economía.

Van Phu subrayó que la cooperación económica bilateral ya no se limita al comercio tradicional de bienes, sino que se extiende a áreas estratégicas como energía, materias primas críticas, alta tecnología, semiconductores, inteligencia artificial (IA), transformación digital y reestructuración de cadenas de suministro. En este contexto, la UE juega un papel clave como socio en la modernización de la economía vietnamita, acercándola gradualmente a los estándares de comercio verde, sostenible y responsable, factores que se están convirtiendo en requisitos esenciales para acceder al mercado europeo.

El núcleo de la asociación radica en la complementariedad mutua. Vietnam necesita capital a largo plazo, tecnología avanzada, experiencia en gestión y altos estándares europeos, provenientes de algunas de las economías más desarrolladas del mundo. A su vez, la UE ve a Vietnam como un destino de inversión atractivo, un mercado dinámico y un eslabón crucial en su estrategia de diversificación de cadenas de suministro en la región Asia-Pacífico. Esta compatibilidad crea una base sólida para intereses estratégicos duraderos.


Sin embargo, para aprovechar al máximo las oportunidades que ofrece esta actualización de relaciones, el profesor señaló que Vietnam debe implementar reformas institucionales más profundas y consistentes. Cumplir con los altos estándares de la UE no solo es una obligación como socio, sino una necesidad interna para su propio desarrollo. Los productos y servicios exportados a Europa deben cumplir estrictamente con normas de seguridad, calidad, origen, el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM), así como con estándares laborales, de igualdad de género y sostenibilidad. De manera similar, los proyectos de inversión en Vietnam con capital europeo deben cumplir con altos requisitos en cuanto a aspectos ambientales, sociales y de gobernanza.

En este marco, el desarrollo de un mercado financiero transparente, estable y alineado con estándares internacionales se considera una condición clave para atraer capital europeo. El marco legal debe ser claro, estable y predecible, evitando cambios políticos abruptos. Los inversores europeos valoran especialmente el respeto al estado de derecho, la protección de la propiedad, la ejecución de contratos y la resolución de disputas de forma independiente y eficaz.

Además, mejorar la transparencia y los estándares de gobernanza en el mercado de capitales es un requisito imprescindible. Las empresas e instituciones financieras deben cumplir con estándares internacionales de contabilidad y auditoría, y divulgar información completa y confiable, lo que ayuda a reducir el riesgo y consolidar la confianza de los inversores y las instituciones financieras europeas. La tendencia hacia las finanzas verdes y sostenibles debe impulsarse también de acuerdo con las prioridades estratégicas de la UE.

Finalmente, un mercado financiero moderno requiere de infraestructura integrada, liquidez suficiente, productos diversificados y mecanismos efectivos de supervisión de riesgos. Garantizar la seguridad del sistema bancario y fortalecer la lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo, conforme a los estándares internacionales, no solo responde a los requisitos del socio europeo, sino que también es esencial para que Vietnam se integre de manera profunda y sostenible en el sistema financiero global.

En resumen, la elevación de las relaciones Vietnam-UE a una Asociación Estratégica Integral marca el inicio de una nueva etapa de cooperación, en la que la economía, el comercio y la inversión son los pilares fundamentales. Las oportunidades son vastas, pero también conllevan exigentes y prolongadas demandas de reforma. La forma en que Vietnam responda a estos estándares y expectativas determinará la profundidad de la asociación en los próximos años./.


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