Con playas aún cubiertas de rocío y barcos repletos de recientes capturas, los mercados al amanecer constituyen un rasgo distintivo de la vida en las comunidades costeras de Vietnam. El trabajo, la cultura y los lazos humanos se fusionan en un espacio rústico pero dinámico, donde cada jornada se inicia en estrecha sintonía con el mar.
Con playas aún cubiertas de rocío y barcos repletos de recientes capturas, los mercados al amanecer constituyen un rasgo distintivo de la vida en las comunidades costeras de Vietnam. El trabajo, la cultura y los lazos humanos se fusionan en un espacio rústico pero dinámico, donde cada jornada se inicia en estrecha sintonía con el mar.
El mercado de Tam Tien, Da Nang. Foto: Dinh Hai Ngoc
Con más de 3 260 kilómetros de litoral que se extienden de norte a sur, Vietnam posee un amplio espacio marítimo en el que los mercados matutinos se convierten en el punto de partida de la vida costera. Desde muy temprano, cuando las embarcaciones regresan a tierra tras una noche en alta mar, el lugar cobra vida, reflejando el esfuerzo laboral y la cohesión comunitaria. A lo largo de la costa se encuentran mercados típicos como los de Cua Van (Quang Ninh), Sam Son (Thanh Hoa), Nhat Le (Quang Binh), Tam Tien (Da Nang) y Xom Luoi (Ciudad Ho Chi Minh), cada uno con su propio carácter, pero todos con un mismo ritmo de vida centrado en el mar.
El
mercado de Long Hai (Ciudad Ho Chi Minh) destaca por sus productos marinos
frescos y conserva el ambiente animado de un mercado tradicional de este tipo. Foto: Kim Son/VNP
Al amanecer, en las costas del país, se venden pescados recién capturados en los mercados junto al
mar. Foto: Kim Son/VNP
El comercio comienza desde muy temprano. Sobre la arena aún húmeda de rocío, las redes se izan cargadas de peces y mariscos que brillan como plata. La compraventa se realiza directamente en los barcos o en la orilla, de manera rápida y sencilla, sin intermediarios. Vendedores y compradores se encuentran en un ambiente cercano y cordial.
Los productos son siempre frescos y variados, constituyendo una fuente importante de abastecimiento para hogares, restaurantes y su distribución a mercados lejanos. El sonido de las olas, el de los motores y las voces del intercambio se entremezclan, creando un ritmo particular. En medio del bullicio, se repiten escenas habituales: mujeres con sombreros cónicos seleccionando pescado con destreza, pescadores clasificando las capturas con rapidez y niños que siguen a sus padres mirando con curiosidad.
La pequeña Nguyen Thi Lan recibe como regalo un pescado capturado por su padre en el mercado matutino del barrio de Sa Huyng,
Quang Ngai. Foto: Cong Dat/VNP
Muchos turistas acuden temprano al mercado de Man Thai, Da Nang, para experimentar el ambiente bullicioso de la compraventa y los
productos frescos en venta. Foto: Thanh Hoa/VNP
Cada región costera tiene su propio carácter. El norte es más sereno, vinculado a las aldeas pesqueras tradicionales; el centro se caracteriza por su dinamismo, con mercados que se instalan directamente sobre la arena y transacciones que se realizan con rapidez bajo el sol y el resplandor del amanecer, mientras que el sur muestra un aire más abierto, con mercados animados desde muy temprano, donde el ir y venir de las embarcaciones y las voces configuran un entorno vibrante.
El puerto pesquero de Pho Thach también funciona como centro de abastecimiento de productos del mar para los mercados mayoristas de
toda la provincia de Quang Ngai. Foto: Cong Dat/VNP
Más que simples espacios comerciales, los mercados matutinos costeros son puntos de encuentro comunitario, donde los habitantes comparten relatos sobre el oficio, las temporadas de pesca y su vida cotidiana. Hoy en día, estos sitios se han convertido también en atractivos turísticos, ofreciendo a los visitantes una experiencia auténtica de la cultura marítima vietnamita, un patrimonio vivo preservado en cada jornada de mercado y en cada temporada del mar./.
Por VNP/Cong Dat Foto: Kim Son, Cong Dat, Thanh Hoa y Dinh Hai Ngoc