Exembajador de Egipto destaca el éxito de Vietnam tras Doi Moi, su crecimiento económico, integración global y avances sociales sostenidos.
El Cairo (VNA) –Reda al-Taify, quien se desempeñó como embajador de Egipto en Vietnam entre 2010 y 2014, ha expresado su profunda admiración por los logros de desarrollo del país indochino durante su proceso de Doi Moi (Renovación), destacando la transformación del país en una economía dinámica e influyente.
Artículo de Reda al-Taify en la revista diplomática de Egipto (Foto: VNA)
La edición de marzo de 2026 de la revista diplomática de Egipto publicó un artículo de Reda al-Taify, quien, basándose en su experiencia directa en Hanoi, ofreció un análisis integral del proceso de desarrollo de Vietnam desde el periodo posterior a la guerra hasta la actualidad.
Señaló que Vietnam, una nación del sudeste asiático con unos 100 millones de habitantes, sufrió guerras prolongadas y devastadoras para lograr la independencia nacional. En 1986, el VI Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam (PCV) lanzó la política de Doi Moi (Renovación), marcando un punto de inflexión histórico que permitió al país superar una prolongada crisis socioeconómica e iniciar un camino de transformación integral.
En el ámbito económico, la transición de una economía centralmente planificada a una economía orientada al mercado, junto con la liberalización del comercio y la integración en la economía global, ha impulsado un crecimiento notable.
La adhesión de Vietnam a la Organización Mundial del Comercio (OMC) fue un hito importante, al crear un entorno favorable para la inversión extranjera en todos los sectores, aprovechando una mano de obra cualificada y manteniendo la estabilidad política. En 2025, la economía creció más del 8%, con un comercio exterior total de aproximadamente 930 mil millones de dólares y un superávit comercial de unos 20 mil millones, lo que indica sólidas perspectivas para unirse al grupo de economías de un billón de dólares.
En la agricultura, Vietnam pasó de ser importador de arroz en la década de 1980 a convertirse en uno de los principales exportadores mundiales, ocupando el segundo lugar en exportaciones de arroz y café y el tercero en caucho natural. Este sector se ha consolidado como un pilar clave de la economía, garantizando la seguridad alimentaria y reforzando la posición del país entre los principales exportadores de productos agrícolas y acuícolas.
Más allá de la agricultura, el país se ha convertido en un centro industrial en el sudeste asiático, con inversiones en industrias de alto valor añadido como automóviles, electrónica, software, teléfonos móviles, energía, acero, cemento, confecciones y ropa deportiva. Las industrias culturales, el patrimonio y la artesanía —impulsadas en gran medida por pequeñas y medianas empresas— también contribuyen significativamente al crecimiento económico.
A lo largo de los años, el turismo se ha convertido en un sector próspero en Vietnam, estrechamente vinculado al proceso de apertura e integración internacional. Este crecimiento está impulsado por la diversidad de destinos turísticos como Sa Pa, la bahía de Ha Long, las cuevas de Phong Nha-Ke Bang, Phu Quoc y Da Lat. Vietnam recibió 21,2 millones de turistas internacionales en 2025 y aspira a atraer 25 millones para finales de 2026.
En el ámbito social, el diplomático destacó el éxito de Vietnam en combinar un rápido crecimiento económico con la equidad social. La tasa de pobreza ha disminuido significativamente, mientras que el ingreso per cápita aumentó de menos de 100 dólares antes de Doi Moi a más de 5.000 dólares en 2025. También se han logrado importantes avances en salud, educación, ciencia y tecnología, y la esperanza de vida promedio supera actualmente los 74 años.
En defensa y seguridad, Vietnam ha promovido la modernización manteniendo un enfoque prudente e independiente en medio de complejas dinámicas regionales e internacionales. El país está fortaleciendo su capacidad de autodefensa, desarrollando fuerzas armadas modernas y flexibles, y preparándose para enfrentar desafíos de seguridad latentes como la ciberseguridad, la seguridad alimentaria, la seguridad energética, el cambio climático y las epidemias, entre otros.
Vietnam ha prestado especial atención a su industria de defensa y ha logrado avances significativos en este campo. La Exposición Internacional de Defensa de Vietnam 2024 presentó numerosos equipos militares modernos fabricados en el país, incluidos vehículos aéreos no tripulados (UAV), sistemas avanzados de radar, vehículos de combate, buques y sistemas de misiles superficie-mar.
En cuanto a la política exterior, Reda al-Taify señaló que la diplomacia, tanto como objetivo como herramienta, ha sido central en el proceso de Doi Moi. Desde el inicio, los líderes vietnamitas reconocieron que el crecimiento económico debía ir acompañado del fortalecimiento del papel y la posición del país en las estructuras regionales y globales, especialmente en un contexto internacional en constante cambio.
También subrayó que la autosuficiencia estratégica se basa en la combinación de una sólida capacidad interna, firmeza política, una política exterior coherente, una hoja de ruta clara de desarrollo, capacidad de respuesta e integración internacional proactiva.
En consecuencia, Vietnam ha seguido firmemente una política exterior de independencia, autodeterminación, multilateralización y diversificación de sus relaciones exteriores, así como una integración activa, integral y eficaz en el mundo. Mantener relaciones tradicionales con China y Rusia no ha impedido a Vietnam fortalecer sus vínculos con Estados Unidos ni ampliar sus asociaciones con la Unión Europea, la ASEAN, India, Japón, así como con países árabes y africanos.
Esta diplomacia flexible, abierta y pragmática ha ayudado a Vietnam a salir del aislamiento y a emerger como un actor dinámico e influyente en los escenarios regional e internacional, destacó.
Subrayó que el liderazgo del Partido Comunista de Vietnam en el mantenimiento de la estabilidad política y la seguridad interna es un factor decisivo que sustenta el éxito del país. Esta base ha creado un entorno favorable para atraer inversión extranjera y asegurar un desarrollo rápido, integral y sostenible.
También resaltó la unidad nacional y la inversión eficaz en educación, que han fomentado una fuerza laboral cualificada capaz de impulsar proyectos de desarrollo en todo el país./.