Descubriendo Vietnam

Dap sao bat ca - singular tradición cultural del río Tich

Cada vez que el nivel de las aguas del río Tich desciende a su paso por la localidad de Tich Giang (comuna de Phuc Tho, ciudad de Hanói), vuelve a celebrarse el dap sao bat ca (pesca mediante largas pértigas de bambú provistas de redes), una singular tradición cultural transmitida de generación en generación. Más que una actividad destinada a capturar peces, esta costumbre preserva la memoria colectiva de la comunidad y mantiene vivos los valores culturales de la antigua aldea de Tuong Phieu, situada a orillas del río Tich.

Cada vez que el nivel de las aguas del río Tich desciende a su paso por la localidad de Tich Giang (comuna de Phuc Tho, ciudad de Hanói), vuelve a celebrarse el dap sao bat ca (pesca mediante largas pértigas de bambú provistas de redes), una singular tradición cultural transmitida de generación en generación. Más que una actividad destinada a capturar peces, esta costumbre preserva la memoria colectiva de la comunidad y mantiene vivos los valores culturales de la antigua aldea de Tuong Phieu, situada a orillas del río Tich.

Una multitud transporta los instrumentos utilizados para el dap sao en el río Tich, creando una escena animada y representativa de la vida rural del norte de Vietnam.

Desde muy temprano, los vecinos se reúnen junto a la ribera. Los ancianos realizan la ceremonia inaugural, queman incienso y elevan plegarias por lluvias favorables y cosechas abundantes. Aunque breve, el ritual se desarrolla con solemnidad y expresa la gratitud de la comunidad hacia la naturaleza y el río que ha sustentado a generaciones enteras.

Después, comienza el momento más esperado: el dap sao. Los participantes entran en el río portando largas pértigas de bambú cuyo extremo sostiene una estructura cónica cubierta por una red. A una señal convenida, levantan y golpean repetidamente el agua con estos instrumentos. El sonido de las pértigas resuena por toda la ribera mientras el agua salpica en todas direcciones entre los vítores y aplausos de los espectadores que se congregan en ambas orillas. Cuando un pez queda atrapado en la red, el pescador levanta rápidamente el instrumento para recoger la captura, en ocasiones con la ayuda de familiares o compañeros.

 

Los aldeanos de Tuong Phieu, portando pértigas de bambú, redes y herramientas, siguieron solemnemente la procesión hacia el tramo del río donde se celebraba el festival.
En el río, filas de personas se alinearon, preparándose para la señal de salida. Cuando sonó la señal, la superficie del río se salpicó con agua debido a los impactos de docenas de pértigas.
Cientos de personas golpean simultáneamente las aguas del río Tich con largas pértigas, creando un ritmo enérgico y espectacular en medio del río.

Mujeres de la aldea de Tuong Phieu también participan en la captura de peces.

Según la tradición oral, esta costumbre existe desde tiempos remotos y está estrechamente vinculada a la antigua casa comunal de Tuong Phieu, dedicada al culto al santo Tan Vien, la principal deidad de los llamados “Cuatro Inmortales” de las creencias populares vietnamitas. Los habitantes cuentan que fue precisamente Tan Vien quien enseñó a la población a tejer redes, fabricar los instrumentos utilizados en el dap sao y construir mecanismos para la pesca en el río Tich. En agradecimiento, los aldeanos levantaron una casa comunal en su honor y transmitieron esta tradición de generación en generación.

Nguyen Tien Cuong, residente de Tuong Phieu, explica: “La mejor temporada para el dap sao va del octavo al décimo mes del calendario lunar, cuando disminuye el caudal procedente de las montañas de Ba Vi, el río se vuelve menos profundo y los peces se concentran en las zonas más hondas. Las herramientas son muy sencillas. Cuando un pez es atrapado, el practicante puede percibirlo por la vibración del instrumento y levantarlo rápidamente para recoger la captura”.

Una jornada de pesca de este tipo suele proporcionar varias cuerdas de peces, y algunos participantes llegan a capturar decenas de kilogramos, principalmente carpas. Sin embargo, para los habitantes locales, el valor más importante no reside en la cantidad obtenida. Los peces capturados son considerados un regalo del río y se comparten entre todos como símbolo de alegría colectiva.

Retirando los peces de la red atada al extremo de la pértiga.

Nguyen Van Cong, vicepresidente del Comité Popular de la comuna de Phuc Tho, señala que el nombre de Tuong Phieu significa “brisa benévola”. La aldea es conocida por su antigua casa comunal, reconocida como Monumento Nacional, y por su festival tradicional, inscrito en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial Nacional. Por ello, esta práctica es también un espacio cultural singular que refleja la estrecha relación entre las personas y la naturaleza.

“Deseamos preservar y promover esta tradición como un atractivo del turismo experiencial rural. De este modo, no solo contribuimos a mejorar los ingresos de la población, sino también a fortalecer el orgullo comunitario y el vínculo de las nuevas generaciones con sus raíces”, afirma Nguyen Van Cong.

Al final del festival, todo el tramo del río se despliega una vez más con un gran número de personas participando en la tradicional actividad pesquera, creando una imagen vibrante de las hermosas tradiciones culturales de la aldea de Tuong Phieu.
Transporte de los peces capturados a través de los arrozales para regresar al punto de reunión y reportar los resultados a los organizadores.

En medio del ritmo acelerado de la vida moderna, el dap sao en el río Tich conserva toda su sencillez original. Entre el sonido de las pértigas golpeando el agua y las risas de los participantes, se percibe la continuidad de una costumbre ancestral que sigue viva, preservada como parte esencial de la memoria colectiva de esta tierra ribereña./. 

Por: Cong Dat - Fotos: Cong Dat, Thanh Giang/VNP


top