Ciudad Ho Chi Minh está emergiendo como un nuevo referente en el panorama financiero mundial al mejorar continuamente su posición y registrar un fuerte crecimiento en el sector de fintech.
Ciudad Ho Chi Minh (VNA) Ciudad Ho Chi Minh está emergiendo como un nuevo referente en el panorama financiero mundial al mejorar continuamente su posición y registrar un fuerte crecimiento en el sector de fintech.
Foto de ilustración. (Fuente: VNA)
En este contexto, el mecanismo de pruebas controladas (sandbox) se considera un "laboratorio de políticas" que desempeña un papel fundamental para ayudar a la urbe a acelerar su hoja de ruta para la construcción de un Centro Financiero Internacional (CFI) exitoso.Nuevo impulso desde el mejoramiento de su posición en el ranking mundial de centros financierosSegún el Índice Global de Centros Financieros (GFCI 39), publicado recientemente, Ciudad Ho Chi Minh ha escalado 11 puestos hasta el número 84 en la clasificación de centros financieros mundiales; y también figura entre los centros con potencial para aumentar su influencia en los próximos 2-3 años.Esta mejora coincide con el rápido crecimiento del sector de la tecnología financiera (Fintech). En esta categoría, Ciudad Ho Chi Minh subió 7 puestos, del 90 al 83.Anteriormente, el informe de StartupBlink de 2025 también señaló que, por cuarto año consecutivo, Ciudad Ho Chi Minh ha mejorado su posición en el ranking mundial de ecosistemas de startups, donde la tecnología financiera se consolida como un sector de alto crecimiento.En especial, la metrópolis vietnamita se encuentra actualmente entre las 30 primeras ciudades del mundo en tecnología blockchain y ocupa el segundo lugar en el Sudeste Asiático.Estos movimientos no solo reflejan una mejora en su posición, sino que también demuestran la capacidad de elegir una trayectoria de desarrollo diferente. Como mercado de reciente incorporación, la sureña urbe tiene un acceso más rápido a los nuevos modelos financieros, en lugar de seguir la senda tradicional de los centros financieros establecidos a largo tiempo.En el marco de esa estrategia, el CFI de Vietnam en Ciudad Ho Chi Minh (VIFC-HCMC) se construyó sobre la base de los factores de crecimiento y las tendencias cambiantes mencionadas.Según Nguyen Huu Huan, vicepresidente de la Agencia Ejecutiva del VIFC-HCMC, el mundo está entrando en un período de profunda transformación, donde la tecnología ya no se queda atrás de las instituciones, sino que las lidera y las obliga a adaptarse.Blockchain, la inteligencia artificial, los activos digitales y la tokenización de tecnologías que están reconfigurando la estructura del mercado financiero global, explicó.Por su parte, el mecanismo de Sandbox permite permite la experimentación controlada, acepta riesgos dentro de ciertos límites y genera datos empíricos para respaldar la formulación de políticas, comentó. Su aplicación esta en sintonía con la Resolución 222/2025/QH15 de la Asamblea Nacional, que permite al VIFC-HCMC ser pionero en el desarrollo financiero, contribuyendo así al perfeccionamiento del marco jurídico nacional, reiteró.El especialista subrayó que sandbox debe considerarse un componente multifuncional, sobre todo una herramienta de gestión, un instrumento para atraer inversiones y un factor destinado a mejorar la competitividad nacional.Para el VIFC-HCMC, esto sentará las bases para el desarrollo de pilares estratégicos como las finanzas digitales, los activos digitales, los pagos transfronterizos, la tokenización de activos reales, las finanzas verdes y el mercado del carbono; áreas que actualmente carecen de un marco legal completo, pero que se prevé generen un valor significativo en el futuro, apuntó.Diseño del Sandbox y expectativas de empresasBasándose en los objetivos de desarrollo del VIFC-HCMC, el equipo de investigación de la Universidad de Economía de Ciudad Ho Chi Minh propuso un modelo de Sandbox en áreas con alto potencial de valor añadido, garantizando al mismo tiempo el control de riesgos dentro de límites establecidos.La propuesta se centra en campos que están transformando la estructura del mercado financiero global; en particular, los pagos transfronterizos se identifican como un sector de pruebas prioritario, con el objetivo de mejorar la velocidad y el coste de las transacciones, al tiempo que se cumplen los requisitos de gestión de divisas, lucha contra el lavado de dineros y protección de los activos de los clientes.Simultáneamente, se propone un modelo de banca de activos digitales, centrado en diversos servicios, incluidas la gestión de monederos y la transferencia de criptoactivos a clientes, entre otros aspectos.Desde una perspectiva empresarial, el establecimiento de un CFI no solo amplía el alcance de las actividades bancarias y de inversión, sino que también crea oportunidades para que las empresas tecnológicas participen más activamente en el desarrollo de los servicios financieros digitales.Sin embargo, para aprovechar esta oportunidad, es requisito indispensable el establecimiento de un ecosistema sincronizado en el que las políticas, la tecnología y el sector empresarial estén estrechamente coordinados.Actualmente, la comunidad empresarial tecnológica sigue a la espera de un marco jurídico más completo y claro que le permita participar de forma más activa en la formación y el funcionamiento del nuevo ecosistema financiero del VIFC-HCMC./.