Con la llegada de la primavera, el ambiente festivo del Tet (Año Nuevo Lunar) se extiende de norte a sur de Vietnam. Entre espacios contemporáneos y rituales ancestrales, cada región despliega rasgos propios que no solo ofrecen opciones de ocio y esparcimiento, sino que también proponen experiencias renovadas y contribuyen a difundir la riqueza de las tradiciones del nuevo calendario lunar.
El Festival del Tet 2026 registra una nutrida presencia de pobladores y visitantes que acuden a experimentar tradiciones arraigadas de la nación. (Foto: VTC News) |
En Ciudad Ho Chi Minh, el Festival del Tet Vietnamita del Caballo 2026 configura un espacio primaveral vibrante y acogedor, profundamente enraizado en la identidad nacional. Bajo el lema “La belleza del pasado en el resplandor del presente”, el evento recrea imágenes emblemáticas del Tet tradicional, como la Calle del Calígrafo, la atmósfera del Año Nuevo vietnamita y, de manera destacada, el Tet del sur del país, íntimamente vinculado a la historia, las costumbres y la vida popular.
La artista Cat Tuong señaló: “Los artistas del grupo de Cat Tuong vestimos el traje tradicional ‘Ao Dai’ y nos reunimos para tomarnos fotografías juntos, con el propósito de conservar recuerdos significativos antes de iniciar el nuevo año. Este es el Año del Caballo y deseamos que traiga un camino de éxitos y prosperidad”.
Pobladores y visitantes asisten a la solemne ceremonia de levantamiento del árbol neu en el Dai Noi, en la antigua Ciudad Imperial de Hue. (Foto: VTC News) |
En la región central, durante los días del Tet, los visitantes pueden disfrutar del Festival de Primavera, que se celebra a lo largo de los tres primeros meses del año en la ciudad central de Hue. El programa integra de forma armónica el ambiente del Tet tradicional y las costumbres primaverales de la antigua capital imperial con propuestas culturales y artísticas contemporáneas.
En Da Nang, el Tet se renueva mediante espacios festivos creativos y dinámicos, sin perder la esencia de la cultura local. Desde el primer día del año, esta ciudad central se convierte en un punto de encuentro para visitantes gracias al Festival de los Sobres Rojos – Tet de las Tres Regiones, que recrea en un mismo espacio el ambiente festivo del norte, el centro y el sur del país.
El Festival de la Luz y el Patrimonio 2026, tiene lugar en la Isla Ky Uc Hoi An, del 17 de febrero al 30 de abril de 2026. |
Asimismo, el Festival de la Luz y el Patrimonio, en la Isla de los Recuerdos de Hoi An, se desarrolla a través de una amplia exhibición artística de farolillos bajo el tema: “Chau An Thuyen – Un cuadro del patrimonio”. Bajo la luz centelleante de estos objetos, la historia del antiguo puerto comercial de Faifo, en el siglo XVII (la actual Hoi An), parece cobrar nueva vida mediante el lenguaje de la luz y el espacio, conduciendo a los visitantes a un universo de memorias vivas donde confluyeron diversas culturas.
Al respecto, Tran Thi Thu Huyen, directora ejecutiva de la Isla de los Recuerdos de Hoi An, explicó: “El Festival de la Luz y el Patrimonio constituye una fusión entre el arte tradicional, en particular, la elaboración de farolillos y nuevas aplicaciones tecnológicas. Incorporamos efectos innovadores, como faroles de gran formato exhibidos a gran escala para narrar historias culturales e históricas. Además, empleamos drones con faroles que representan símbolos culturales como el dragón y el fénix, así como drones que portan pantallas LED con mensajes de buenos deseos para el Año Nuevo”.
Recreación de rituales tradicionales en el programa "Tet Viet – Tet Pho", en Hanói, una evocación de las costumbres ancestrales en el espacio urbano contemporáneo. (Foto: VOV) |
Frente al ambiente moderno y dinámico del sur, las celebraciones del Tet en Hanói evocan un tono más nostálgico y tradicional. El programa turístico “Tet Viet - Tet Pho” (Tet vietnamita – Tet urbano) ofrece a los visitantes la oportunidad no solo de sumergirse en el ambiente festivo, sino también de profundizar en la riqueza cultural del Tet vietnamita a través de rituales, costumbres y prácticas tradicionales, vinculadas al sistema de monumentos, templos, casas antiguas y calles artesanales del casco antiguo, junto con exposiciones de arte contemporáneo de marcada creatividad. A ello se suman destacados espectáculos de artes escénicas tradicionales de la capital, como el ca tru (canto ceremonial) o la declamación poética.
Nguyen Hong Trang, vicepresidenta del Comité Popular del barrio de Hoan Kiem, señaló: “En los espacios patrimoniales de Hanói y el casco antiguo de Hoan Kiem organizamos áreas expositivas dedicadas al Tet del norte de Vietnam y de los habitantes de la capital. Aspiramos a que, a través de la puesta en valor del patrimonio, la población no solo disfrute plenamente de la alegría del Tet, sino que refuerce su orgullo y dignidad nacional, fortaleciendo así el amor por las tradiciones vietnamitas”.
Turistas y fieles budistas participan en el rito de ofrenda de incienso durante la ceremonia de Apertura de la Puerta del Cielo en Fansipan. (Foto: Sun World) |
La primavera en el noroeste de Vietnam se viste de colores con el rosado de los melocotoneros y el blanco de los perales y ciruelos. El paisaje se anima, además, con los sonidos de la flauta khen y los cantos de jóvenes de las etnias locales, que resuenan en los festivales tradicionales.
En la provincia norteña de Lao Cai, el Tet comienza con el recorrido ritual “Apertura de la Puerta del Cielo”, una experiencia sagrada de profunda carga identitaria que se celebra en la cima del monte Fansipan. En las aldeas situadas a menor altitud tienen lugar el festival Xen Ban, Xen Muong del pueblo Thai y el festival Gau Tao del pueblo Mong.
El festival Gau Tao se celebra el tercer día del Año Nuevo Lunar y se distingue por el ritual de erigir el árbol sagrado y la ceremonia de agradecimiento a la tierra y al cielo. De forma paralela, se organizan animados juegos populares que atraen a numerosos participantes. Considerado el festival más relevante del año para la comunidad étnica Mong, se encuentra estrechamente vinculado a las prácticas espirituales de gratitud a las divinidades y a las plegarias por buenas cosechas y prosperidad.
Ly Thi Quynh, una visitante, compartió: “Participo en el festival para disfrutar del inicio del año, con el deseo de que lleguen muchas cosas buenas, y también para conocer a personas procedentes de distintas provincias y ciudades. El ambiente es verdaderamente muy alegre”.
Los festivales que se celebran con intensidad en todas las regiones del país no solo contribuyen a preservar los valores tradicionales, sino que también reflejan una vitalidad renovada, sin menoscabo de la riqueza de la identidad cultural vietnamita.