Artesanías

Aldea de tejedores de brocados del grupo étnico khmer impulsa la economía tradicional

La aldea de Van Giao, en An Giang (Vietnam), fortalece la preservación cultural del pueblo khmer con la marca Silk Khmer, certificación OCOP y exportaciones internacionales.
Las mujeres jemeres de la comuna de An Cu, provincia de An Giang, se esfuerzan por preservar y promover la artesanía tradicional del tejido de brocado de su grupo étnico. (Foto: https://dantocmiennui.baotintuc.vn/)
A los pies de la majestuosa cordillera de That Son, la aldea de tejedores de brocados del grupo étnico khmer, ubicada en la comuna de An Cu (provincia de An Giang), consolida de forma gradual su papel como un modelo de desarrollo económico asociado a la preservación del patrimonio cultural.

Además de salvaguardar valores tradicionales ancestrales, se ha convertido en un punto clave para el impulso del turismo comunitario y la generación de medios de vida sostenibles para los habitantes de esta región fronteriza del suroeste.

Los visitantes descubren el proceso de fabricación, participan en el teñido y el tejido, y se sumergen en las costumbres y la vida cotidiana khmer. Foto: VNA

Desde hace generaciones, el tejido de brocados ha estado estrechamente ligado a la vida del pueblo khmer en la región de Bay Nui. Gracias a la destreza de las mujeres artesanas, los hilos teñidos con pigmentos naturales se transforman en piezas que reflejan la cultura, la religión y la cosmovisión propias de esta comunidad.

En la aldea de Van Giao, especializada en la tejeduría de brocados khmeres, cada diseño incorpora imágenes familiares como templos, flores o la figura de Buda, expresión de la profunda riqueza espiritual del pueblo jemer.

De ser productos tradicionales destinados al uso familiar, los brocados jemeres de Van Giao han experimentado una notable transformación con la creación de la marca colectiva “Silk Khmer”. Los sarongs elaborados en la aldea obtuvieron la certificación OCOP (Cada comuna, un producto) de tres estrellas y fueron reconocidos como un producto industrial rural típico de la región sur en 2023. Este reconocimiento se considera un verdadero “pasaporte” que permite al brocado de Van Giao acceder a mercados más amplios, tanto nacionales como internacionales.

La aldea de Van Giao, dedicada a la elaboración de brocados, en el distrito de Tinh Bien, es un lugar de turismo cultural único que atrae a visitantes que desean explorar la artesanía tradicional jemer y sus coloridos textiles con intrincados estampados. Foto: VNA

Según Neang Chanh Ty, directora de la Cooperativa de Tejeduría de Brocados Khmeres de Van Giao, esta actividad no es solo una fuente de ingresos, sino también un patrimonio cultural transmitido de generación en generación.

En el pasado, casi todas las familias contaban con un telar para confeccionar sus propias prendas, bufandas y sarongs. No obstante, dijo, la competencia de los productos industriales de bajo costo puso en riesgo la supervivencia de esta artesanía tradicional.

Ante esta situación, desde 1998, con el apoyo de CARE Australia y de la Unión Provincial de Mujeres de An Giang, el oficio del brocado en An Cu comenzó a recuperarse de manera gradual. En 2002 se creó la Cooperativa de Tejido de Brocado Van Giao Khmer, que actualmente agrupa a 36 hogares y 63 miembros.

Cabe destacar que en 2006 la Oficina de Propiedad Intelectual, dependiente del Ministerio de Ciencia y Tecnología, concedió protección de marca colectiva al producto “Seda Brocada Van Giao”, y en 2007 el Comité Popular de la provincia de An Giang reconoció oficialmente este oficio como una artesanía tradicional.

El brocado Van Giao Khmer se distingue por su técnica de tejido completamente artesanal, que abarca desde el tejido liso y el entrelazado hasta la elaboración directa de los motivos decorativos en el telar.

Neáng Chanh Ty, directora de la Cooperativa de Tejidos de Brocado Khmer Văn Giáo (comuna de An Cư, provincia de An Giang), presenta los productos únicos de la aldea artesanal. (Foto: https://dantocmiennui.baotintuc.vn/)

La confección de una pieza puede tardar entre cinco y siete días, lo que permite a las tejedoras obtener un ingreso promedio mensual de entre tres y cinco millones de dongs vietnamitas (un dólar equivale a unos 26 mil dongs). Esta actividad proporciona a las mujeres locales un empleo estable durante la temporada baja agrícola.

En la actualidad, los productos de brocado khmer de Van Giao no solo se comercializan en el mercado interno, sino que también se exportan a Japón, Corea del Sur, Australia y numerosos países del sudeste asiático. Paralelamente al desarrollo productivo, la aldea artesanal se ha convertido en un atractivo destino de turismo cultural, donde los visitantes pueden participar en el teñido de hilos, el tejido de telas, vestir trajes tradicionales y conocer de cerca las costumbres del pueblo khmer.

Por su parte, Nguyen Duy Phong, presidente del Comité Popular de la comuna de An Cu, señaló que en el futuro la localidad continuará apoyando la planificación de zonas de materias primas para el cultivo de moreras y la cría de gusanos de seda, así como la formación profesional, el acceso a créditos preferenciales y la promoción de los productos de “seda khmer”. El objetivo es convertir la aldea de brocados de Van Giao en un producto turístico emblemático de An Giang, contribuyendo a la preservación de la identidad cultural y al desarrollo económico sostenible de la comunidad local./


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