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Platería de Dinh Cong, quintaesencia de Hanoi

Hanoi, 14 feb (VNA)- Con 14 siglos de historia, Dinh Cong, aldea dedicada a la platería en Hanoi, se esfuerza por protegerse ante los desafíos de la integración internacional y la desaparición gradual del oficio.

Según el historiador Phan Huy Chu (1782-1840), joyas de plata confeccionadas en Dinh Cong eran famosas en toda la antigua capital y muchos de sus artesanos fueron invitados a elaborar adornos para los miembros de la familia real.

En memoria del famoso orfebre Quach Văn Trường, la aldea estuvo alguna vez llena de plateros. Sin embargo, hoy en día sólo hay dos familias especializadas en este arte tradicional.

El trabajo artesanal incluye tres aristas: la decoración, el grabado y la filigrana, una técnica de fabricación de finísimos hilos de plata para trabajos delicados en joyería. La plata no es tan lujosa como el oro, en cambio su belleza proviene de su calor profundo y encanto único.

Los productos de plata de Dinh Cong son muy diversos e incluyen broches en forma de mariposas, aretes, pulseras y collares.

El oficio requiere de mucha minuciosidad. De acuerdo con Van Truong, la plata utilizada para hacer la estructura básica de la pieza debe ser pura en 95 por ciento. Esto asegura que la pieza final sea dura y brillante. La plata empleada para hacer los hilos debe ser pura en el 99 por ciento, para que pueda alcanzar hasta 0,28 milímetros.

“Lo que más requiere este oficio es la diligencia. Usted tiene que trabajar todo el día sólo para hacer una pequeña flor. Sin paciencia, usted no será capaz de vivirlo”, expresó Quach Van Truong.

La elaboración de un producto lleva meses. La calidad es más alta cuando los patrones están unidos de manera uniforme en el producto y no se ven marcas de soldadura.

Con el fin de preservar la artesanía tradicional, el orfebre hace objetos de decoración sofisticada. Sus talentosas manos crean obras que contienen cientos, incluso miles de motivos armoniosos.

Su hijo, Quach Phan Tuan Anh, se une al padre para conservar la profesión tradicional de la familia. El joven tiene dos licenciaturas, pero está decidido a quedarse en casa y mantener la quintaesencia de su pueblo.

“Suelo ponerme bastante estresado cuando cometo errores o algo va mal, lo que puede suceder en cualquier momento. Y al terminar un producto, siento haber superado un gran reto. No hay nivel límite de dificultad. Hay que esforzarse por vencer los retos, una motivación para que usted permanezca en este trabajo”, dijo Tuan Anh.

Puede no ser tan colorida como la pintura o tan natural como la cerámica, pero la plata tiene sus propios encantos, creando obras puras y de bellas artes que nunca envejecen.
VNA/VNP