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Fidel en la memoria de uno de sus embajadores

La Habana, 27 nov (PL) Rolando Antonio Gómez fue embajador de Cuba en Haití, Paraguay y Bolivia, y por sus responsabilidades tuvo asiduo contacto con el líder histórico de la Revolución, Fidel Castro, algunos de los cuales rememora.

En su cuenta de Facebook, Gómez, quien aún continúa en funciones vinculadas a la diplomacia, lamenta la muerte de Fidel, ocurrida en la noche del pasado viernes y repasa algunas de sus vivencias.

'ÂíQué tristeza, se nos fue Fidel!', se lamenta y admite que cuando fungía 'como embajador en Haití, hablé con él en varias oportunidades. Recibí numerosas indicaciones. Con su humanismo y altísimo sentido del deber, me acompañó como un hermano de batalla'.

Según Gómez, Fidel fue su puntal en los difíciles momentos de un conflicto armado que sirvió de base para el golpe de Estado de los yanquis al entonces presidente haitiano Jean Bertrand Aristide y para la intervención militar norteamericana en ese país en febrero del 2004.

'Cuando intentamos rescatar a un grupo de colaboradores de la salud en Gonaives, que corrían peligro y recibían amenazas tras colapsar todos los servicios médicos y la población desesperada les pedía que salvaran a heridos y víctimas del conflicto armado y nuestros médicos no podían hacer nada porque no tenían con qué... Fidel nos orientó'.

Nos dijo que paráramos el arriesgado proyecto y anunciáramos la llegada al día siguiente de un avión que enviaría el gobierno revolucionario con medicamentos e insumos médicos para que nuestro personal pudiera trabajar y servir al pueblo haitiano.

Nuestros médicos curaron y atendieron a la población de Gonaives y a heridos de ambos bandos en conflicto. Fidel insistió en que la mejor protección para un colaborador médico cubano era su labor brindando servicios y que además era un deber elemental no detener la atención médica al pueblo haitiano que tanto la necesitaba.

Tanta magnitud tuvo aquella determinación que muchos haitianos ponían en sus casas una bandera cubana como garantía para sentirse protegidos. Éramos queridos por todos los sectores. A ningún colaborador le pasó nada, rememora.

Luego, cuando se produjo el golpe de Estado, en la madrugada del 29 de febrero del 2004, el Comandante nos llamó para interesarse por la situación de nuestros colaboradores en la ciudad de Puerto Príncipe, sede de fuertes enfrentamientos armados entre seguidores de Aristide y las fuerzas extranjeras que intervinieron en el país.

Le dije que estaban bien protegidos en el anexo al Hospital Universitario, en un local con paredes de 30 centímetros de ancho y otras más gruesas delante del local, y agregué que estaban a salvo de los tableteos de las ametralladoras calibre 30 y 50 mm que disparaban desde el palacio presidencial, ocupado por las tropas invasoras.

Entonces me comentó que en la lucha de la Sierra Maestra, en cada combate, el Ejército Rebelde trataba de hacer funcionar un hospital de campaña que brindaba servicios de urgencia a los combatientes heridos, incluso a enemigos. Me puso varios ejemplos y me preguntó qué tiempo necesitaba para habilitar uno similar donde estaba nuestro personal médico.

En dos horas pusimos el hospital de campaña en marcha y fue por meses el único centro de salud que brindó servicios médicos en la capital haitiana atendiendo a centenares de víctimas del conflicto y de la resistencia a la intervención extranjera. Se salvaron miles de haitianos por aquella determinación de Fidel.

En aquellos momentos, rememora el entonces embajador en Haití, 'Fidel, preocupado por la situación de nuestros colaboradores y del personal diplomático que se había concentrado en la embajada, nos llamaba tres veces al día, durante casi un mes, interesándose en todos los detalles y acontecimientos, sobre todo, los relacionados con la dramática situación que vivía el país y con el personal cubano.

Gómez recuerda también que Fidel Castro fue el inspirador y el artífice, en Bolivia, de toda la solidaridad y colaboración cubanas. En 2013, el presidente Evo Morales ya estaba consolidado como líder indiscutible de ese país con amplio respaldo popular. Fidel, siempre insatisfecho con lo que podíamos hacer por el pueblo boliviano, respaldó con gran entusiasmo un proyecto de Atención Primaria de Salud, que Evo implementó.

Nació Mi Salud, evoca Gómez en su página de Facebook, y añade que recuerda a Fidel como un hombre 'todo humanismo, sensibilidad, comprensión, genialidad, previsión, anticipación, y luz larga.. muy larga'.

'En los intercambios que sostuve con él, siempre recibí enseñanzas... En una ocasión tuve la oportunidad de trasladarle mi agradecimiento, el alivio y la impresión que tuve cuando prácticamente se echó sobre sus hombros la responsabilidad y las decisiones sobre nuestra Misión en Haití en los momentos más difíciles'.

Su reacción, finaliza Gómez, fue de extrema modestia. Digna de un extraordinario hombre que siempre puso su genialidad, el deber y el sacrificio con su patria, con la humanidad y sobre todo con su pueblo, por delante de todo en su vida.

 
PL/VNP