16/01/2017 15:55 GMT+7 Email Print Like 0

Clase de artes marciales en la pagoda Bang A

Los martes y sábados en la noche, muchos discípulos en uniformes marrones se reúnen en el patio de la pagoda Bang A en la comuna de Hoang Liet, distrito de HoangMai, Hanoi para practicar artes marciales. Desde hace cinco años, la escuela de artes marciales Nam Thien Phat Mon Quyen (artes marciales de los seguidores budistas en Vietnam) imparte clases gratuitas para numer5osos discípulos. 
Según el maestro de artes marciales Tran Nam Trung, el nombre de la escuela expresa el espíritu tradicional del pueblo vietnamita. Todos los ejercicios se basan en las artes marciales tradicionales en combinación con el Shaolin Kungfu y son muy apropiados para la estatura y la fuerza física de los vietnamitas.


 Durante cinco años, el club de artes marciales Nam Thien Phat Mon Quyen ha atraído a cientos de discípulos
de todas las edades.



Después de los movimientos de calentamiento, los discípulos se dividen en grupos de diferentes niveles para practicar
las posturas de artes marciales en el patio de la pagoda.



Además de proveer a los discípulos con ejercicios para practicar técnicas de forma, fuerza y movimiento,
los maestros de artes marciales de la escuela también les enseñan las creencias budistas.



Además de entrenar a los discípulos con ejercicios de técnicas físicas, los maestros de artes marciales de la escuela
también les enseñan las creencias budistas.



El maestro de artes marciales Tran Nam Trung dijo que la cantidad de discípulos que practican en la escuela de artes marciales a menudo aumenta bruscamente en verano.


 El maestro de artes marciales Tran Nam Trung instruye a un pequeño estudiante
sobre las primeras posturas del arte marcial.



Muchos discípulos han mejorado su salud y espíritu gracias a la práctica de las artes marciales.


 El maestro de artes marciales Tran Nam Trung instruye a un discípulo en una postura.


 Descanso después de la ardua práctica.


Muchos padres envían a sus hijos a la pagoda para practicar las artes marciales para mejorar la salud y nutrir la dignidad y la capacidad intelectual siguiendo el espíritu budista.


Los discípulos entre sí se ayudan practicando las lecciones.


 Un discípulo ayuda a un nuevo practicante a atarse el cinturón.


 Practica de movimientos con palos.


Después de un curso, la escuela de artes materiales organiza exámenes para clasificar a los discípulos.


Instruyendo a un nuevo discípulo en posturas de artes marciales.


Intercambio entre las escuelas de artes marciales de Nam Thien Phat Mon Quyen y Van Vo Dao.


 El maestro y los discípulos de la escuela de artes marciales Nam Thien Phat Mon Quyen posan  para

una foto con los discípulos de la escuela de artes materiales Van Vo Dao de la pagoda Bang A.


Añadió que los discípulos práctican no solo los movimientos para la autodefensa y el mejoramiento de la salud, sino  también para nutrir la dignidad y la capacidad intelectual siguiendo el espíritu budista.

Además de entrenar a los discípulos en los ejercicios físicos técnicos, los maestros de artes marciales les enseñan las creencias budistas, guiándolos para ser buenos y útiles para la sociedad. Esta es la directriz y el lema de la escuela para el largo plazo, por lo que muchos padres envían a los niños a la pagoda para practicar las artes marciales.
Con la instrucción del maestro de artes marciales Tran Nam Trung, todos los discípulos, de cinco a 65 años de edad,  se hacen más  responsables y disciplinados./.




Además de su club en la pagoda Bang A, la escuela tiene muchos otros clubes en otras pagodas en Hanoi, incluyendo las pagodas Tu Ky, Giap Bat, Hoa Nghiem y Kim Long, con un total de 600 participantes.


Por Thuc Hien - Fotos: Khanh Long