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Es
difícil crear una pintura folclórica común, pero es mucho más difícil
hacer un cuadro de cobre repujado describiendo el tema folclórico. Tras 30
años de estudio y creación, el artesano Le Van Phu, de Hanoi, ha logrado
habilidad y éxito en esta labor.
El
artesano Le Van Phu se concentra mayormente en la producción de cuadros de
temas folclóricos, lo que hace sus obras únicas y de altos valores
artísticos. Todos los días la gente lo ve trabajar en una mesa mediana,
dando meticulosamente los pasos necesarios para crear una obra de cobre
repujada. Primero, duplica con cuidado una pintura y luego agrega algunos
detalles artísticos que transmitirán sus sentimientos y acentuarán las
adiciones de cobre, preservando la interpretación original de la
obra.
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 Cuadro
folclórico Dong Ho en cobre repujado.
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 “Dragón de la dinastía
Nguyen”.
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 “Caballo antiguo”.
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 “Pez
contemplando la luna” (creada a partir de una pintura folclórica
Dong Ho).
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 “Tigre feroz”.
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 Conjunto de cuatro cuadros de cobre repujados
representando las cuatro estaciones: primavera, verano, otoño e
invierno.
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El siguiente paso, obviamente
el más difícil, es convertir una rugosa pieza de cobre en un cuadro
repujado. Por ejemplo, para hacer este tipo de obra a partir de una
pintura folclórica Dong Ho titulada “Una manada de cerdos”, con los
cerditos ocupando 10cm2 sobre el área, la tarea más difícil es
cómo grabar en relieve a la madre cerda y sus tres cerditos en un fondo de
hierbas. Phu tiene que utilizar un martillo para golpear la pieza de cobre
de tal amaestrada manera que logre repujar todos los animales. En las
pinturas normales, el artista dibuja en los objetos. Aquí, un golpe
demasiado ligero no puede repujar los animales, pero un golpe fuerte
romperá la pieza de cobre y arruinando la obra completa. El procedimiento
requiere la concentración perfecta del artista y la adecuada manipulación
del martillo.
El padre de Phu, Le Van Tuy, era famoso en toda la
capital de Hanoi durante los años de 1940 y 1950 por sus grabados de
plata. Desde los 11 años de edad, Phu se interesó en seguir la labor de su
padre. Podía quedarse despierto hasta tarde en la noche observando a su
papá haciendo los grabados. Comprendiendo su aptitud e interés, el padre
de Phu lo envió a estudiar pintura con dos famosos artistas de ese tiempo,
Manh Quynh y Pham Viet Song. Desafortunadamente, sus estudios fueron
interrumpidos por la invasión de Estados Unidos a Vietnam y Phu se
incorporó al ejército.
En 1984, después de muchos años, Phu se
retiró del ejército. El sueño no terminado de practicar la artesanía
tradicional de su familia volvió a aparecer en su mente y decidió
dedicarse al oficio con una devoción incansable. Hasta la fecha, Phu es
conocido en todo el país como el precursor aquí de la artesanía de cuadros
de cobre repujados. En el Concurso de Bellas Artes de 1985, su primera
muestra de un conjunto de cuatro tableros representando las cuatros
estaciones y del tamaño de un cuaderno, recibió el Premio B (no hubo
Premio A). En la Tercera Exhibición Nacional de Logros Económico-Técnicos
durante 1986-1987, ganó una medalla de oro por su conjunto de dos paneles
de 34cm x 84cm, que le tomó dos meses confeccionarlos. En 1988, le fue
conferido el título de “Artesano de grabado de cobre”.
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 El
artesano crea detalles sobre un cuadro de cobre
repujado.
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 Creando
diseños para cuadros en cobre
repujados.
| Los cuadros de cobre repujados
de Le Van Phu no son solo famosos en todo el país sino también en Estados
Unidos y algunos países europeos. Con más de 100 diseños, sus productos de
cobre repujados combinan creativamente el convencionalismo con el realismo
y contribuyen a enriquecer el tesoro folclórico tradicional vietnamita.
Por Tran Tri Cong - Fotos: Le
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